PELÍCULA: Carta a tres esposas

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A Letter to Three Wives. EE UU, 1949 (103 m.). Director: Joseph L. Mankiewicz. Intérpretes: Kirk Douglas, Ann Sothern, Linda Darnell, Paul Douglas, Jeffrey Lynn.

Inteligente, cuidada, detallista con los personajes, con un final gratificante, lógicamente, pero con una descripción notable de los convencionalismos sociales en el mundo de la relaciones sen-timentales. Se trata de una de las primeras grandes películas de Mankiewicz en donde quedarán patentes los puntos más fuertes de su carrera: el guión y la dirección de actores. Una cinta in-teresante, cargada de ironía y madurez muy recomendable. Resulta especialmente interesante el tratamiento que el director hace de Addie Rose, la cuarta amiga, que cuenta en off la historia: es de algún modo la protagonista, y en cambio no aparece en ningún momento en la película.
La tranquilidad de tres mujeres, tres esposas, Deborah Bishop (Jeanne Crain), Rita Phipps (Ann Sothern) y Lora Mae Hollingsway (Linda Darnell), se ve bruscamente interrumpida cuando un mensajero les entrega una carta de una amiga llamada Addey Ross que termina diciendo: “…me marcho de la ciudad con el marido de una de vosotras”. A partir de aquí veremos las dudas y los temores de las tres esposas sobre sus respectivos matrimonios, en una narración articulada en flashbacks en los que vemos diversas escenas de sus matrimonios. Cada una de las tres esposas reflexiona sobre su situación matrimonial, intentando analizar la posibilidad de que la traición pudiera suceder. Deborah recuerda sus primeros encuentros con su marido Brad (Jeffrey Lynn), embarazosos porque la gente señalaba a su marido como un antiguo admirador de Addie, la au-tora de la misiva. Por su parte Rita piensa en George (Kirk Douglas), maestro, que en contra de su habitual costumbre de ir a pescar los sábados, salió de su casa vestido elegantemente. Por úl-timo, Lora Mae, también piensa en la misiva, pero trata de no dar importancia a la cuestión, mientras recuerda su relación con su marido Porter (Paul Douglas). En el transcurso de un baile en el club, sabrán la verdad.