Letters from Iwo Jima. EE UU, 2006 (140 m.). Director: Clint Eastwood. Intérpretes: Ken Watanabe, Kazunari Ninomiya, Tsuyoshi lhara.
Más de 6.000 soldados estadounidenses y en torno a 18.000 soldados japoneses murieron en la batalla de Iwo Jima, entre febrero y marzo de 1945. Tras Banderas de nuestros padres que re-coge la visión estadounidense, Clint Eastwood quiere conocer el bando que Hollywood siempre olvidó. Ambas películas narran las perspectivas de ambos bandos sobre la batalla más cruenta de la II Guerra Mundial en el Pacífico, en la que fallecieron más de 20.000 japoneses y 7.000 esta-dounidenses. Ambas han sido aplaudidas por la crítica como una clara denuncia de la guerra y como un valiente e inédito intento de mostrar las dos caras de una contienda. En esta Eastwood se acerca a los soldados nipones que esperan al ejército enemigo, ocultos en los túneles excava-dos en el subsuelo de la isla, mientras escriben a sus familias con un invariable mensaje. “No quiero morir. Quiero volver”. Soldados valientes, pero empapados de pavor, que no dudan en abrazarse a sus granadas y hacerlas estallar sobre sí mismos para morir con honor. Rodada ínte-gramente en japonés, en sólo seis semanas, con un presupuesto modesto y con el permiso del gobernador de Tokio para filmar en suelo de Iwo Jima, Eastwood regala una película monumen-tal y sangrante, memorable, emotiva hasta lo indecible. Comprensiva, terrible y veraz. Galardo-nada con el Globo de Oro a la mejor película de habla no inglesa de 2006. Imprescindible.
Los soldados japoneses son enviados a Iwo Jima sabiendo que, con toda probabilidad, ya no regresarán. Entre ellos se encuentra Saigo, un panadero que sólo quería vivir para ver la cara de su hija recién nacida; el Barón Nishi, un campeón olímpico de equitación conocido en todo el mundo por su destreza y su honor; Shimizu, un joven ex-policía militar cuyo idealismo todavía no ha sido puesto a prueba por la guerra; y el teniente Ito, un estricto militar que preferiría suici-darse antes que rendirse. Al mando de la defensa se encuentra el general Tadamichi Kuribayashi (Ken Watanabe), que tiene sentimientos encontrados al tener que combatir a quienes consideró un pueblo amigo hasta antes de la guerra; muchos de sus subalternos lo consideran “fraternal” hacia el enemigo, así como a su lugarteniente, el barón Nishi. Los viajes del general a Norteamé-rica le han revelado la naturaleza inútil de la guerra, pero también le han proporcionado un co-nocimiento estratégico sobre cómo hacer frente a la imponente Armada de guerra norteamerica-na que se aproxima por el Pacífico. Kuribayashi llevará a sus soldados hacia el camino de la in-molación por el emperador al precio más caro posible para los enemigos. Sin más defensa que la pura voluntad y las rocas volcánicas de la propia isla, la táctica sin precedentes del General Kuribayashi, basada en la construcción de una fortaleza subterránea compuesta por un laberinto de toneles excavados a través de la roca negra volcánica de Iwo lima. Esta táctica transformó lo que se preveía como una derrota rápida y sangrienta, en una batalla histórica que se prolongaría durante casi 40 días de combate heroico e ingenioso. Las arenas negras de Iwo Jima se tiñeron de sangre pero sus sacrificios, sus esfuerzos, su coraje y su compasión, perviven en las cartas que enviaron a casa, origen de esta emocionante película descrita por la revista Rolling Stone como “única e inolvidable”.