Inkheart. EE UU-Alemania-RU, 2009 (106 m.). Director: Iain Softley. Intérpretes: Brendan Fraser, Paul Bettany, Eliza Bennett, Jim Broadbent, Rafi Gavron, Sienna Guillory.
Con un reparto lleno de caras conocidas (encabezado por Brendan Fraser) y la dirección del irregular director británico Iain Softley se presenta esta entretenida adaptación del libro homó-nimo (todo un éxito de ventas) escrito por Cornelia Funke. Corazón de tinta es una aventura de fantasías que transporta a un padre y a su hija a la conquista de mundos reales e imaginarios. El espléndido concepto que mueve la película la redime casi por completo de sus defectos. Esta película adquiere vida con demasiados efectos especiales; tiene momentos atractivos, un nota-ble diseño de producción y un potente reparto británico. Pero demasiadas escenas resultan so-brecargadas y bulliciosas. Una amalgama de comedia, aventuras y fantasía ideal para ver en fa-milia. Salvando las distancias, y a pesar de las carencias visuales, en variados momentos la pelí-cula tiene el aroma de clásicos modernos como La princesa prometida.
Mortimer “Mo” Folchart y su hija Meggie de 12 años de edad, comparten la pasión por la litera-tura. Tienen también un talento único para hacer que los personajes de los libros cobren vida con sólo leer en voz alta. Pero existe un peligro: por cada personaje de un libro que traen a la vida, una persona real debe desaparecer entre las páginas. En una de sus visitas a una librería de libros de segunda mano, Mo escucha voces que no había escuchado durante mucho tiempo y cuando localiza el libro de dónde provienen, un escalofrío le recorre el cuerpo por toda la columna ver-tebral. Es Corazón de tinta, un libro cubierto de ilustraciones de castillos medievales y de ex-trañas criaturas. Un libro que ha estado buscando desde que Meggie tenía tres años, cuando Re-sa, su madre, desapareció en ese mundo místico. Sin embargo, el plan de Mo de utilizar el libro para encontrar y rescatar a Resa se ve ensombrecido cuando Capricornio (Andy Serkis), el mal-vado villano de Corazón de tinta, secuestra a Meggie y le exige a Mo que haga que cobren vida otros personajes de la ficción. Determinado a rescatar a su hija y a enviar a los personajes de la ficción de nuevo al lugar al que pertenecen, Mo organiza un grupo de aliados sin igual, tanto reales, como imaginarios, y se embarca en un viaje osado y peligroso para poner las cosas en or-den.