- Este salmantino, afincado hace años en Baleares, afronta los que serán sus terceros Juegos Paralímpicos
Dicen que lo más difícil en la vida es encontrar tu sitio. Alejandro Sánchez Palomero hace tiempo que lo encontró. Encontró su sitio, formó su familia, se fijó sus objetivos y puso rumbo hacia ellos. Para ello pasó un peaje que cambió su vida, pero fue capaz de darle la vuelta y adaptarse para ampliar nuevas miras.
Ahora, este salmantino afincado hace años en Baleares, afronta los que serán sus terceros Juegos Paralímpicos, los de Tokio 2020, después de haber superado la impotencia de que en Río su disciplina no era olímpica.
Ahora, el triatleta charro va con todo hasta Pekín. A punto de cumplir los 35 años, lleva la mochila llena de éxitos y de experiencias. Dos Juegos Paralímpicos como nadador, con un bronce en Beijing en 2008), dos subcampeonatos del Mundo y un bronce en Mundiales, dos veces campeón de Europa. A todo ello hay que sumar infinidad de triunfos en pruebas que podríamos calificar ‘menores’ en trascendencia, pero no en importancia o en seguimiento.
Hace tiempo que no hablamos, pero no hace falta para saber cómo respira un Álex Palomero que atrás dejó aquel momento fatídico en 2004, cuando su vida cambió para siempre. Apenas 17 años y con esa edad no es fácil de asimilar con la madurez con la que él lo hizo. Pero su éxito ya no está en los triunfos que vinieron después. Su éxito siempre ha estado en no perder nunca el norte que le marcaba su familia, siempre a su lado, siempre delante de él cuando era necesario. Su éxito ha estado en saber cambiar de objetivos, de marcarse nuevos retos, y así los ha sabido afrontar con todas las garantías.
Le falta un éxito, el de Tokio. Los Paralímpicos arrancarán la próxima semana, el 25 y durarán hasta el 5 de septiembre. Allí tiene su gran cita. Probablemente si le preguntamos su gran cita sea la vida, o su familia, pero esta es su gran cita deportiva. Desde aquí le seguiremos con detenimiento esperando saltar del sofá y disfrutar de un nuevo éxito. Suerte Álex.