El viernes pasado, cuando empezamos a construir este artículo, hablaba con un amigo de la situación del Salamanca UDS una vez han arrancado el plan de trabajo, al menos en lo que al aficionado puede llegar. Me consta que dentro cada uno ha ido haciendo su labor. Pero en lo que se refiere a la confección de la primera plantilla, parece que ya se ha deshecho el lacito y poco a poco se va retirando el papel para ver en qué consiste el regalo. Aun así, queda todavía mucho por tejer y la verdad que los dos estábamos un poco perdidos, y mira que es difícil que yo ande perdido, porque siempre me llegan muchas cosas y muchas de ellas suelen ir bien encaminadas.
Como os contaba hace poco sólo hacía falta ese tirar del hilo para que la gente se ilusionara y por la respuesta en redes sociales, pese a algún pesimista, al resto de aficionados del equipo parece habérsele olvidado enseguida en apenas unas semanas todo lo malo de los últimos años. Es más, a juzgar por la satisfacción que expresan por las tres primeras renovaciones parece que hubiéramos atado a Modric, Kroos y Casemiro. Y con el primer fichaje es como si hubiéramos traído a Robert Lewandosky. Es cierto que a veces soy un poco gruñón, pero confío en que las expectativas acaben haciéndose realidad, pero como dice la canción de Leiva, “cuidado” con ellas. Eso cuando apenas habíamos hecho dos renovaciones. Hoy, jueves, con casi una decena de futbolistas y con un vídeo que te pone los pelos de punta y que sirve para ser cebo de la campaña de abonos (el mejor cebo será un precio asequible, en realidad), la satisfacción parece haberse convertido en euforia.
Volviendo a la conversación con mi amigo, él me decía que a las alturas a las que estamos al final no íbamos a ser capaces de juntar las veinte fichas, con tanta baja y con tanto dejar pasar el tiempo. Yo, en cambio, confío mucho en el trabajo de Lozano y de María. A ambos los conozco hace muchos años y se les puede buscar algún defecto, pero no es el de no tener tesón y, estoy convencido de que saben perfectamente a lo que juegan y van a acabar luchando por ganar el juego. Otra cosa es las armas que les faciliten y la dificultad de un mercado cuanto menos extraño, en el que la aparición de más categorías aumenta las posibilidades de muchos jugadores de manejar distintas opciones. Pero igual que los futbolistas manejan esas posibilidades, también los técnicos manejarán las suyas y sabrán cuando soltar carrete y cuando tirar de él.
Me enseñaron de chico que la paciencia es una gran virtud y así lo pienso. A veces soy demasiado paciente, pero espero que, en este caso, el Salamanca UDS no sea tanto, no siendo que se le acaben escapando algunas opciones de fichar. Es después de terminar la plantilla cuando tendremos que tirar de la paciencia y habrá momentos durante la temporada en los que habrá que tener la máxima disponible.
Muchos aficionados dicen que todavía quedan dos meses para el comienzo de la competición. Es cierto. Tan cierto como que la pretemporada debería arrancar ya a finales de este mes y que a María, seguro, le gustará arrancar con todas las piezas o, al menos, con el mayor porcentaje y, si hay que esperar, que sea por alguien que marque las diferencias. El resto, a hacer equipo, a conocerse, a conocer al técnico, a empaparse del club, a, conocer el Helmántico, sus dimensiones y situarse en cada centímetro del césped. Y, también, ¿por qué no? Situarse en el centro del campo y escuchar el silencio. Y después cerrar los ojos y sentir que las gradas están llenas. Eso es el Helmántico. El Helmántico hay a jugadores que les pesa, igual que pesan los escudos, las camisetas, la historia de los clubes. Eso también es pretemporada, eso también se trabaja y eso hay que conocerlo cuanto antes. Es como cuando Gladiator saltaba a la arena y lo primero que hacía era conocer el terreno donde se iba a jugar la vida. Eso es también el fútbol. El olor a césped, la longitud adecuada del mismo. Todos esos intangibles que para muchos pasan desapercibidos, pero que son necesarios.
Por eso tanto la paciencia como la cautela y las expectativas deben tratarse con mucha calma. Siempre hay que esperar porque el fútbol siempre te da una reválida siete días después. Los análisis a la ligera, ya sean triunfalistas o derrotistas, tienen que ser analizados con calma. En fútbol hay que saber disfrutar el acierto y rectificar el fallo, pero sobre todo, hay que saber esperar, hay que tener una perspectiva que a veces perdemos y que acaba afectando a la moral de los que integran los equipos.
De momento, parece que María y Lozano han fichado a jugadores a los que, a priori, pueden sacar su jugo. No son estrellas. La mayoría son jóvenes a los que moldear y que puedan adaptarse. Ojalá les salga bien porque su éxito es también el de una parte de Salamanca. Desde aquí no podemos juzgar a ninguno, porque no los conocemos, sólo a los renovados, pero confiamos en el buen criterio de María y Lozano. De momento, tengamos paciencia y cuidado con las expectativas para que no se vuelven en contra.