Salamanca CF UDS: mucho por andar todavía

- en Deportes

Después de varios meses retomamos nuestra ‘columna’. No crean que no ha sido por falta de ganas y no crean que no somos conscientes de que tenemos alguna cuenta pendiente con ustedes, nuestros lectores, al fin y al cabo, nuestra razón de ser.

Sin embargo, viendo el panorama podríamos comenzar con ese “Decíamos ayer…” de Fray Luis de León, tras varios años ausente de su cátedra, o entonando “La vida sigue igual” de Julio Iglesias, porque da la impresión que hay cosas que no cambian y, lo que es más preocupante, que no tienen pinta de que vayan a hacerlo. El Salamanca UDS lo tiene todo, todo para dar un golpe en la mesa. Hace falta que quienes tienen el mando se den cuenta de qué camino coger y que ese camino sea el adecuado. Lo deportivo ya lo tocaremos en los próximos artículos, pero toca analizar el resto pues, aunque debería ser al revés, lo deportivo, en este caso, depende de lo otro. Lo deportivo debería ser un termómetro cara al exterior, cara a los aficionados, pero el del Salamanca UDS, de momento, como se suele decir, está a ‘0’, o lo que es lo mismo, ni frío ni calor. Un día ilusiona, otro decepciona, una primera parte buena, una mala, una victoria, una derrota. Y no entro a valorarlo porque ya he dejado clara mi opinión al respecto. Tanto Jorge García como Álvaro son gente de la casa, apasionados de su trabajo y saben de qué va esto. Otra cosa es que no siempre lo que ellos piensan se pueda llevar a cabo o, incluso, algunas veces no se pueda ajustar a la realidad. El caso es que ahora mismo, lo deportivo, tras la última derrota, simplemente está ahí, a falta de dos victorias que permitan recuperar el aliento de la menguante afición. Sólo de esta forma se podrá parar la ‘sangría’ que se ha producido en la afición desde la temporada pasada y “es que tanto va el cántaro a la fuente…”.

Y que nadie se lleve a engaño, sin afición es muy difícil acometer ningún proyecto. Podrá seguir ahí el club, pero sin los apoyos necesarios de afición y de empresarios, no esperen gran cosa ni temporal ni cualitativamente.

Hecho este inciso vamos ‘al turrón’. El club tiene un propietario, el estadio también y, al igual que es responsable, también a él corresponde tomar las decisiones, así que cuanto antes se asuma mejor. Da igual que los aficionados dediquen el verano a discutir quién es el autor de este o de otro fichaje. Al final hay una jerarquía y quien manda es quien toma las decisiones, directa o indirectamente. Tanto es así que, en el momento que lo deportivo no funcione, tampoco tendrán muchos miramientos para hacer los cambios que crean necesarios.

Por desgracia, el arranque de temporada (y ya se cumple un tercio) llega opacado por el estadio y las actuaciones en él. Por ahí tengo escrito en algún artículo que de su cuidado depende el proyecto. Me explico. Si lo cuidan, el proyecto merecerá la pena, si no, olvídense. De momento, ‘chapa y pintura’. De poco vale comunicar que se seguirán haciendo actuaciones. No son actuaciones lo que necesita el estadio. Necesita una reforma y muy profunda y ponerlo a generar, que tiene capacidad para hacerlo. Debería ser, sin duda, el gran motor económico de la entidad y, de momento, parece que es una rémora, tanto en lo deportivo (el primer equipo no es capaz de sacar provecho de él. Es más, en temporadas anteriores jugar en casa era prácticamente una losa) como en lo dinerario. Abrirlo cuesta un mundo. Tenerlo en funcionamiento cuesta un mundo. Ya pueden poner las entradas a 10, a 18 o a 1.000 euros, que si no se le da el valor que tiene o no se es capaz de encontrar la llave que abra el cofre, nunca va a ser lo que debería ser y lo que fue en su día. Llegarán Navidades y, desde el club nos volverán a recordar aquella victoria la Noche de Reyes. Llegará el 9 de febrero y nos volverán a recordar que el mismo día de 1923, en el Novelty se fundó el antecedente del club. Pero no serán sino mensajes vacíos que sólo llegarán a algún nostálgico o, lo que es peor, a algún ‘desnortado’. Es el momento de pisar el acelerador sin mirar atrás. Saber si el club va hacia delante o hacia atrás, si hay que comprar o vender,… El resto ya lo hemos visto. Lo de echar a dos jugadores para traer a otros dos, lo de buscar revulsivos técnicos si el equipo va mal o ratificar, hace años que está inventado.

Bueno, que creo que empiezo a aturullarme. Intentaremos estos días ir desgranando la actualidad de un club que, por lo que sea (aunque todo el mundo presuma de conocer el motivo), parece que está empeñado en dar un paso adelante y dos atrás.

De momento estamos recuperando sensaciones. Encantado de volver a contactar con vosotros. Espero que no os hayáis olvidado de mí y que sigáis sacando un hueco para leerme y para comentar aquello que consideréis necesario.

Nos vemos por aquí.