Comercio salmantino: Óptica Ferreira

- en Empresas
Opticas Ferreira 01

Hoy conoceremos algo de la historia de Óptica Ferreira, un viaje al pasado. El nacimiento de la óptica como establecimiento es muy antiguo, se remonta al siglo XIX. Fundada por D. Juan Gómez Sebastián en el año 1875, el propietario, nacido en Reinosa, una vez que conoce Salamanca se instala en la ciudad y comienza su andadura abriendo un establecimiento en la Plaza Mayor, 40, en la acera de Correos.

En 1910 se trasladan a la Calle Toro. Empresa que a día de hoy cuenta con casi 150 años de historia y existencia. D. Juan, que era un hombre emprendedor, contaba en su empresa con diferentes empleados y en esta se dedicaban a la relojería con especial dedicación a los relojes de Torre y a la óptica con taller para el tallado de cristales ópticos.

Esta óptica fue una de las pocas con la que se contaba en la ciudad durante muchos años, hasta la mitad del siglo XX, en que fueron apareciendo otras, pero destacando siempre por su antigüedad y ser de las más acreditadas.

Una vez que fallece D. Juan y tras la Guerra Civil llegan tiempos difíciles para los negocios existentes y su continuidad se tambalea. Tras duros años de posguerra y gracias al espíritu emprendedor del esposo de la hija de D. Juan, la empresa consigue afianzarse. Don Antonio Ferreira y doña Priscila tendrían tres hijos varones: Antonio, médico especialista en ginecología, y José y Agustín seguirían los pasos de sus padres, estos se encargarían de remodelar, actualizar la óptica y formar un valioso equipo humano, dando un gran empuje a la empresa.

La familia siempre pendiente de los últimos adelantos científicos en el mundo de la óptica, fueron de los primeros en tener lentes progresivas, igualmente pasaba con las monturas que las importaban de Francia y Alemania y algunas de ellas todavía las conservan, eran piezas realmente de gran resistencia.

Don José Ferreira fallece en accidente de tráfico en 1963 y su viuda Rosa Burgos Lozano compra la parte de la empresa a Agustín Ferreira y esto hace que su hijo Ignacio esté desde bien pequeño a su vera y en cuanto acaba sus estudios obligatorios se marcha a estudiar Óptica en Madrid y cuando acaba la carrera a sus 18 años comienza a trabajar. En la actualidad tiene las tres titulaciones relacionadas con la óptica y optometría, diplomado en Óptica, diplomado en Óptica y Optometría y Grado en Óptica y Optometría.

Óptica Ferreira era ya una óptica totalmente comprometida con el mundo de la visión. A la disposición del cliente estaban las consultas de optometría, y los laboratorios para la fabricación de lentillas y laboratorio para el tallado de cristales ópticos.

El maravilloso equipo humano que formaba era la clave del éxito. Por su prestigio y buen hacer, era modelo de empresa a imitar durante el boom comercial de las ópticas a finales de los 80 y que se prolongó a los 90 y de este a nuestros días.

Nacho Ferreira junto a su esposa María José formaron una familia de ópticos consagrados en nuestra ciudad y que cada uno de los miembros han contado y cuentan con sus propias empresas dedicadas a la visión con unos resultados excelentes.

Nacho ha conseguido los máximos galardones a lo largo de su extensa trayectoria como profesional. En Salamanca ha sido premiado por Confaes, Cámara de Comercio y Cecale de Oro.

Sus hijos Nacho y Marta tras cursar sus estudios de Óptica y Optometría en España culminan sus estudios en Philadelphia decidiendo abrir sus propias ópticas en Santa Marta y Salamanca respectivamente.

En la actualidad Ignacio Javier Ferreira Burgos sigue siendo el maestro de muchos ópticos de Salamanca y del mundo entero, continúa su andadura en pleno corazón comercial de la ciudad en la misma calle Pozo Amarillo. En el siglo XXI podemos decir que la sabiduría de la cuarta y quinta generación sigue activa para solucionar cualquier problema de la vista. Óptica Ferreira se puede considerar como «el buque insignia” ya sea por ser la mas antigua en su origen y por sus magníficas instalaciones por lo que merecería ese nombramiento.

Ferreira a la última en tecnología e instalaciones cuenta con auténticas joyas ópticas, estas con décadas e incluso algún siglo se encuentran a buen recaudo y gracias a Ignacio he podido ver de primera mano estas piezas que se guardan como oro en paño.

La Óptica que se reforma continuamente para mantener sus instalaciones al día sigue siendo regidas por ópticos y por un personal altamente especializado, siendo uno de los empleados José Villoría fue homenajeado por la familia Ferreira después de llevar con ellos 50 años de trayectoria profesional.

Ferreira es un referente en el mundo de la óptica, mantiene su independencia respecto a las grandes cadenas y ofrece los últimos adelantos científicos, eso sí procurando que todos sus clientes queden satisfechos con sus trabajos, la atención personalizada, detención de las necesidades y buscar la mejor solución a cada uno de los problemas.

Dar la enhorabuena a la familia Ferreira por seguir avanzando en todo lo relacionado a la Salud Visual. A Nacho hijo y Marta os deseo todos y los mismos éxitos que han conseguido vuestros padres.

Autor

Personal Shopper y organizadora de eventos como el próximo XVIl Sweet Market Salamanca que tendrá lugar el 28 de noviembre, de 12h a 21h en el Hotel Alameda Palace.