Kedada Motera en Villar de Peralonso el día 4 de julio

- en Provincia

Una de las rutas más bonitas de la provincia de Salamanca para hacer en moto.  Destacar la variedad paisajística que podemos observar en el recorrido, como es la dehesa charra, Las Arribes del Duero, La Ramajería, recorriendo cañones graníticos de diversos ríos.

SÁBADO 4 DE JULIO DE 2026

09:30 h.RECEPCIÓN y registro de inscripción. ( En edificio multiusos, avenida de entrada )
CAFÉ DESAYUNO

10:30 h.RUTA MOTERA + PINCHO
Recorrido: Villar de Peralonso – Espadaña – Brincones – Ahigal de Villarino – Trabanca – Villarino – Pereña – Masueco – Aldeadávila – La Zarza de Pumareda – MIEZA (parada con PINCHO) – Barruecopardo – Saldeana – Cerralbo – Bogajo – Yecla de Yeltes – Vitigudino – Villar de Peralonso

13:30 h.TAPEO POR LOS BARES de VILLAR DE PERALONSO

15:00 h.COMIDA en edificio multiusos

16:30 h.HOMENAJE póstumo a JOSÉ ANTONIO RODRIGUEZ
en EL GARIGOLO (junto a la carretera)

17:00 h.SESIÓN DE MAGIA “La Magia de Antonio” en EL GARIGOLO

17:45 h.TARDEO por los BARES
CAMPEONATO DE FUTBOLÍN en EL GARIGOLO
(Premios: JAMON IBÉRICO pareja ganadora – PALETA IBÉRICA pareja finalista)

EXPOSICIÓN DE MOTOS CLÁSICAS en EL GARIGOLO

20:30 h.SORTEO DE REGALOS y entrega de premios, en EL GARIGOLO.

21:00 h.MERIENDA en Bar TAYLOR´S
Con la mejor música de los 80´s – 90´s y 2.000´s

22:30 h.DISCO MÓVIL con DJ FEL en EL GARIGOLO.
Con la mejor música de los 80´s – 90´s y 2.000´s

HOMENAJE PÓSTUMO A JOSÉ ANTONIO RODRÍGUEZ

Hace ya algunos años que José Antonio Rodríguez emprendió un camino distinto, de esos que dejan un vacío difícil de llenar entre quienes tuvimos la suerte de conocerle. Pero hay personas que no se marchan del todo, porque permanecen vivas en los recuerdos, en las historias compartidas y en la huella imborrable que dejaron en quienes convivimos experiencias.

Vecino de Villar de Peralonso, José Antonio fue un hombre apasionado por el motor, mecánico de vocación y de profesión, alguien capaz de ver posibilidades donde otros solo veían piezas sueltas. Su inteligencia, su ingenio y su extraordinaria habilidad para la mecánica le llevaron a crear auténticas obras nacidas de sus manos y de su imaginación.

Muchos recordarán con admiración algunos de sus inventos más singulares, como aquel inolvidable “triciclo”, construido uniendo la parte delantera de una moto Sanglas con la trasera y el motor de un coche, o el famoso “bugui”, una sorprendente combinación del motor de un Renault 5, la suspensión y dirección de un Citroën Dyane 6, y la caja invertida de un Renault 12. Lo más increíble era ver cómo aquellas ideas imposibles cobraban vida y funcionaban con una eficacia asombrosa, especialmente en terrenos difíciles, donde demostraban el talento de quien las había creado.

En los años 90, José Antonio hizo realidad otro de sus sueños: un circuito de tierra en una parcela cercana a Villar de Peralonso. Allí, entre polvo, motores y emoción, muchos pudieron disfrutar de la adrenalina y compartir momentos inolvidables. Aquel lugar se convirtió en punto de encuentro para amantes del motor, e incluso durante las fiestas patronales se organizaban carreras de motos que hoy siguen formando parte de la memoria colectiva del pueblo.

También las carreras de galgos tenían en él a una figura imprescindible. Con alguno de sus ingeniosos vehículos, era quien se encargaba de dar vida a la liebre simulada, movida mediante un sistema de cuerda enrollada a una rueda, demostrando una vez más esa capacidad tan suya para encontrar soluciones con creatividad y pasión.

Pero si hubo algo que definió a José Antonio hasta el final fue su inmenso amor por las motos. Una afición que le acompañó siempre, incluso en los días más difíciles, cuando la enfermedad quiso ponerle a prueba. El cáncer acabó llevándole por un camino demasiado pronto, hacia un lugar lejano, dejando aquí el eco de su sonrisa, de su ingenio y de tantas vivencias compartidas.

Por todo ello, sus amigos y amantes del motor queremos rendirle este pequeño pero sentido homenaje. Como símbolo de su recuerdo nace el emblema de “Legendarios”, una quedada motera creada para mantener viva su memoria, con su silueta como bandera y con el orgullo de haber compartido camino con alguien irrepetible.

Porque las personas como José Antonio nunca desaparecen del todo: siguen rugiendo en el sonido de un motor, en las conversaciones entre amigos y en cada recuerdo que nos hace volver a sonreír al pensar en él.