Ser autónoma NO significa estar sola

- en Empresas

Ser autónoma no es un camino de flores, eso es algo que saben incluso aquellos que nunca han dado el paso de emprender.

Cuando se habla de los principales problemas de las personas que emprenden por su cuenta hablamos de la dificultad para encontrar financiación, el elevado importe de las cuotas a la Seguridad Social, la falta de planificación
estratégica, estrés y agobio porque los resultados no llegan o no son los esperados, etc.

Sin embargo, hay un factor emocional que pocas veces se tiene en cuenta pero que está ahí y puede afectar a la actividad diaria y sobre todo el ánimo y la energía para mantenerte en pie. Se trata de la soledad de las autónomas y
autónomos (sin distinción de género); aunque es verdad que por la propia idiosincrasia femenina a las mujeres nos afecta más que a nuestros compañeros masculinos.

¿Qué es la soledad de las autónomas?

Aunque depende mucho de a que te dediques, en la mayoría de los casos trabajamos solas en nuestras casas u oficinas, sobre todo si lo hacemos en empresas de Network marketing, consultoría, asesoría, tareas administrativas, etc. Esto implica no solo soledad a nivel físico, sino un mayor agotamiento a nivel emocional, ya que nos afecta el no tener nadie con quien compartir responsabilidades, riesgos, tareas y, a veces, hasta salir a tomar un café y conversar de la moda o el ultimo cotilleo de la prensa rosa.

Ser tu propia jefa, disponer de tus propios horarios laborales, establecer tu forma de trabajo, dar vida a una idea de negocio propia o, incluso, conciliar mejor tu vida profesional y personal… son muchas o algunas de las razones
que, sin duda, surgen en la mente de aquellas que, como la gran mayoría de mis clientas, deciden un día darse de alta como autónoma e iniciar una nueva etapa laboral.

Según los datos, las mujeres autónomas han crecido desde 2010 a 2021 un 14,6% frente al 3,5% de los varones. De los 224.773 autónomos que sumaron al RETA desde diciembre de 2010, 153.822 han sido mujeres, frente a únicamente 70.951 autónomos varones.

¿Por qué queremos ser Autónomas?

Trabajar desde casa, jornadas laborales que se alargan más de lo deseado y de forma continua, desempeñar distintos roles, no tener suficiente capital para establecer una empresa mayor, atender a los niños simultáneamente en horas
laborales, no relacionarse con compañeros… en definitiva, son muchas las razones que nos impulsan a trabajar de esta manera. Sin embargo, este esquema de trabajo hace que las autónomas, de repente, un día se sientan agotadas y
solas, en la “trampa de la independencia”, una realidad que además puede llegar a acarrear una situación de estrés complicada.

Solo el 18% de los trabajadores autónomos cotiza por accidente o enfermedad laboral, según los datos del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. Un escenario que hace que los autónomos sientan una mayor presión respecto a la situación que le acarrearía sufrir una enfermedad o un accidente laboral, y motivo más que justificado para que el estrés de estas personas se incremente.

Pero, además, según el perfil sociodemográfico, siniestralidad laboral y condiciones de trabajo promovido por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, los trabajadores por cuenta propia trabajan una media de 8,2 horas más a la semana que los empleados asalariados.

¿Cuántas horas trabajas tú?

Esto hace que el número de trabajadores autónomos que declaraban en ese momento sentirse exhaustos al final de la jornada rozase el 44%. Y más aún en el caso de las mujeres que compatibilizan el trabajo doméstico con el profesional, lo que hace que suframos jornadas interminables, de esas que cuando pones la cabeza en la almohada no sabes cómo has superado.

Un caldo de cultivo al que, si añadimos la inestabilidad económica que, desgraciadamente, suele ir asociada al colectivo de los profesionales autónomos, hace que a la tarea de sacar adelante su empresa o negocio y la necesidad de hacerlo solas, se convierta en una situación inabordable para muchas.

Esa situación de soledad es prácticamente inherente a las trabajadoras por cuenta propia, pero existen formas de aminorarla y, sobre todo. sobrellevarla.

¿Cómo podemos poner en marcha el antídoto a la Soledad de la Autónoma?

Afortunadamente, no estamos ante una situación irreversible, hay medidas que podemos tomar para lidiar con este problema, e incluso para evitar que aparezca. Esto es lo que te propongo:

1.- Organiza tus horarios y levántate del escritorio a una hora determinada.

Tener una jornada laboral consecuente y coherente que deje espacio para realizar actividades de ocio, ejercicio, compartir con tus amigas, descansar y, tan importante como el resto, desconectar. La pasión y esfuerzo que se deposita en hacer crecer su negocio debe estar acompañado de momentos de desconexión, que te permitirán
ser más creativa.

2.- Deja el pijama en la cama.

Como es obvio, aunque trabajes desde casa, haz la misma rutina que si tuvieras que salir a una oficina: dúchate, quítate el pijama, maquíllate y échate un poco de colonia; no hace falta vestirse de fiesta, pero al menos este cambio te hará marcar la diferencia entre estar trabajando o estar descansando, y si la reunión es por Zoom no te pillara desprevenida.

3.- Come acompañada y celebra un éxito todas las semanas.

Si has logrado establecer bien tus horarios de trabajo, habrás dejado una o dos horas para comer, romper un poco con el trabajo y desconectar. Es bueno aprovechar este momento del día para relacionarse con más personas. Queda a comer con alguien, cliente, amigo o compañero autónomo… pero sin hablar de trabajo. Esto te ayudará a aliviar la
tensión.

4.- Realiza actividades “after work”.

Si tus responsabilidades familiares te lo permiten, haz planes 1 o 2 tardes a la semana, bien sea con amigos, ir al cine, pasear, hacer deporte o mejor todavía, apuntarte a alguna actividad en grupo, de esa forma conocerás gente nueva y podrás hacer lazos de amistad.

5.- Ten reuniones físicas.

El teletrabajo está fenomenal, pero a nivel subconsciente es muy importante cultivar y alimentar el contacto con
otras personas, intenta realizar las reuniones en persona, asiste a los eventos presenciales como el Networking y Gastro encuentros de Mujeres Protagonistas, donde podrás relacionarte en un ambiente distendido e iniciar nuevas relaciones comerciales…y por qué no, personales.

6.- Aprende cosas nuevas.

En este mundo de hoy, “el que no avanza, retrocede a pasos agigantados”, y nada mejor para avanzar que aprender esas habilidades y herramientas que te hacen falta para evolucionar en la vida. Puedes hacerlo de manera presencial u online, como lo han hecho cientos de personas con el Programa de Crecimiento personal Lidérate-Libérate LILI

7.-Buscar el apoyo de profesionales.

Que seas autónoma no significa que tengas que saber y hacer todo tu sola. Busca profesionales de confianza a los que puedas consultar, para ampliar “tu mapa” y tomar las mejores decisiones. Dedicar una hora a la semana a hablar con
tu Coach es una buena forma de desprenderse de las preocupaciones e incluso contestarte a preguntas que nunca te harías tu misma (en algunas ocasiones me han nombrado “consejera delegada externa”). Celebrar los éxitos y compartir los fracasos con aquellos que nos importan nos ayuda a manejar situaciones de estrés y a disminuir su impacto en nuestra salud.

 

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