The Line, ¿La ciudad del futuro?

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The Line

Hace unas horas, acaba de salir a la luz el diseño de “The Line”, la nueva ciudad “futurista” de 170 km, que Arabia Saudí quiere construir en el desierto, llegando hasta las orillas del Mar Rojo.

A lo largo de la historia humana, los seres humanos siempre hemos soñado con crear algo que vaya más allá de nosotros mismos y las mundanas aspiraciones. Con producir algo que deje su huella y nos eleve poco a poco a la grandeza.

Cabe decir, que la arquitectura, desde que el ser humano pudo soñar, se ha convertido en ese reflejo, una huella impertérrita de todo lo que podemos lograr juntos. Tan solo pensemos en los grandes Jardines Colgantes de la vieja Babilonia, en el Coloso de Rodas, el Faro de Alexandría, las Pirámides de Giza o en los grandes acueductos romanos de la antigüedad, que son capaces de transportarnos a otro tiempo lleno de historias.

Siguiendo esta tendencia, no es de extrañar que, con todas las nuevas tecnologías y medios de aplicación, al igual que el ahínco por reducir las emisiones de gases y compuestos de efecto invernadero, se generen proyectos titánicos que rozan la megalomanía, para llevar a la humanidad hacia el futuro.

Tal es lo que sucede con “The Line”, la nueva ciudad que Arabia Saudí quiere construir en el desierto. Diseñada para ser una auténtica metrópoli de tipo totalmente lineal, con 170 km de largo, capaz de acoger a millones de personas y con un fuerte énfasis en la tecnología, agricultura vertical, fuentes de energía plenamente renovables, y lo que es más sorprendente. Una combinación absoluta entre urbanismo horizontal y vertical, a la que llaman “Zero gravity urbanism”, da lugar a una solución de verdadera ciencia ficción.

Como joya de la corona, la ciudad será delimitada por dos grandes y enormes rascacielos acristalados, que recorrerán en paralelo los bordes de la ciudad a lo largo de 120 km, y a 480 metros de alto, una altura mayor que la del Empire State. Se dice que el objetivo de la ciudad reside en que cada habitante, pueda cubrir todas sus necesidades en un paseo de tan solo 5 minutos. No sé a vosotros, pero a mí eso me suena a prisión.

Respecto al desplazamiento por la “ciudad del futuro”, un tren subterráneo de alta velocidad será capaz de recorrer toda la ciudad en tan solo 20 minutos. Digo yo que parara cada 30 segundos para que los residentes no tengan que andar 20 km de diferencia entre sus casas y la parada.

Pero lo más importante, es que los coches dentro de la ciudad serán inexistentes, aunque tampoco es que se pueda circular, debido a que el ancho previsto de la ciudad son 200 metros, que se quedaran en 100 metros de ancho utilizable.

Según la agencia estatal saudí, la metrópolis: “Ofrece un nuevo enfoque para el diseño urbano: la idea de superponer las funciones de la ciudad verticalmente mientras brinda a las personas la posibilidad de moverse sin problemas en tres dimensiones: hacia arriba, abajo o transversalmente”.

Mientras que, en la página del proyecto, cuyo link podréis encontrar al final del artículo, declaran que «The Line» será una ciudad donde vivirán los mejores y más brillantes. Una especie de Edén para la experimentación social y económica, sin polución, ni accidentes de coche.

Sin embargo, al leer esto no puedo evitar el pensar en el poema “Ozymandias”, y recordar que el tiempo es el peor enemigo de aquellos con sueños de extravagante grandeza.

“My name is Ozymandias, King of Kings;

Look on my Works, ye Mighty, and despair!

Nothing beside remains. Round the decay

Of that colossal Wreck, boundless and bare

The lone and level sands stretch far away.”

La realidad es que un proyecto de tal magnitud como “The Line”, por muy bonito que parezca en sus renders, por el momento parece ser un trabajo insostenible que abarcaría varias décadas, con problemas arquitectónicos y estructurales, posibles daños a los patrones migratorios de aves, posibles alteraciones al flujo de agua subterránea, desplazamiento de los pueblos tribales, problemas de falta de luz debido a los rascacielos, por no hablar de un financiamiento que tendrá que mantenerse durante decenas de años para asegurar su construcción y el gasto en materiales.

Solo el tiempo dirá, si “The Line” acabara siendo la ciudad del futuro, o un recuerdo lejano perdido en las arenas del desierto, como un proyecto olvidado que miraremos como un fracaso.

Lo que está claro, es que, si llegara a funcionar, seguramente las nuevas ciudades que podamos ver alrededor del mundo tomarán su inspiración, en los diseños pioneros de la nueva ciudad de Arabia Saudita. Y desde luego, algunos conceptos podrían ya aplicarse en países de Europa como España.

Como dice el dicho, “soñar es gratis”.

 

Link de la página del proyecto: https://www.neom.com/en-us/regions/theline

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