Después de haber pasado dos semanas sin montar en bici porque me había sido imposible, este sábado por fin pude volver a ella. Me animé en una ruta con tres compañeros del club, a pesar de que sabía que me iba a tocar sufrir un poco porque la bici es muy ‘puñetera’ y en cuanto la dejas un poco cuesta volver. Y si a ello unimos que últimamente estaba en fase de recuperar poco a poco la forma, pues…
El caso es que salimos más bien tarde, pero como no tenía prisa tampoco pasaba nada. Esta vez sí que me acordé de ponerme las plantillas autocalefactables que se me olvidaron en las últimas salidas (lo que tiene salir sin prisas) y por lo que esas veces llegué con los dedos de los pies doloridos. Este sábado no ha pasado lo mismo ni mucho menos, en esta ocasión he acabado en perfectas condiciones, al menos en lo que respecta a esa parte del cuerpo.
El culo también bien. ¡Qué cambio con el sillín nuevo! Parece mentira que de la noche a la mañana un sillín con el que estaba a gusto me empezara a hacer daño y de qué manera, pero las cosas son así y no hay vuelta de hoja. De hecho estoy pensando en cambiar el de carretera al mismo modelo porque ese sí que tiene tiempo y ya está pidiendo un cambio.
Volviendo a la ruta, hasta Gajates por caminos, que yo pensaba que iban a estar peor, pero que salvo en un par de tramos de barro, los encontramos en perfectas condiciones para rodar por ellos. Claro que lo que no todo iba a ser perfecto. A la ida nos dio el aire de cara, un poco en oblicuo menos mal, y en la parte de Pedraza a Gajates, que hubiera sido donde nos daría de cara, al ir por una vaguada tuvimos la suerte de que fuera muy llevadero, además de ser un tramo de apenas tres kilómetros.
Una pequeña parada que aproveché para comer una barrita de chocolate y plátano (bien rica) y rumbo a casa, en esta ocasión ya con el viento prácticamente empujándonos y la vida me dio porque iba justito. Lo dicho, contra viento y marea, que de esta manera es como por aquí llamamos al frío de la mañana.
Eso sí, una buena mañana de bici con los compañeros, aunque por unos motivos u otros los próximos fines de semana no sé si podré repetir con el calendario que se me presenta a partir de ahora. De todas formas no todo va a ser por trabajo, sino que fallaré también por ocio y descanso porque (nunca es tarde si la dicha es buena) nos hemos mentalizado de que hay que descansar, hacer cosas nuevas y sobrevtodo viajar de vez en cuando para desconectar.
Por lo demás, el domingo tuvimos la segunda jornada de clasificación de pista cubierta en juegos escolares. Larga, muy larga, mañana, pero entretenida y con buenos resultados para los chavales. Ahora a entrenar las pruebas para las que se han clasificado y lo mismo con el campeonato autonómico de campo a través ya que tenemos las dos finales en el mismo fin de semana, el 25 y 26 de este mes.
Y como llegan carnavales y el próximo lunes no habrá sesión de atletismo, les tocará a ellos entrenar por su cuenta el fin de semana y esos días no lectivos que tienen a la vista. Están motivados y espero que sí que lo hagan.
Por cierto, al equipo cadete femenino (Lara, África, Salome, Valeria, Alejandra) se les une una compañera más para el campeonato autonómico, Elisa, y por si fuera poco también acude como infantil seleccionado Héctor. Así que será el año de mayor representación de la escuela de atletismo en un campamento autonómico. Lo dicho, todo un éxito.