Encuentro en Valcuevo

- en Firmas

En los fértiles pagos
de Valcuevo,
donde transcurre el Tormes,
pausado y lento
sintiendo ya en sus aguas
próximo el Duero,
reciben los monjes
al extranjero.

Les habla de aventuras,
descubrimientos,
de las lejanas indias
e mares fieros
de una Tierra distinta,
de un mundo nuevo.

Oyen los dominicos
aquel proyecto,
en las huecas estancias
de su convento;
entre chopos y encinas,
salmos y rezos,
la más grande Historia
se está escribiendo.

Por la imponente Hacienda
hoy yo paseo;

Zorita es su nombre,
su aire soberbio
y el otoño dibuja
un cuadro espléndido,
rojo, naranja, ocre,
azul, bermejo,
en las piedras doradas
del monasterio.

Las hojas amarillas
están cayendo;
los racimos se exhiben
en los viñedos
y una tranquila brisa
rompe el silencio.

Llega desde los siglos
aquel encuentro;
es Colón el que habla,
así lo siento,
en la dulce mañana
de otoñal cielo,
paseando por los fértiles
pagos de Valcuevo.