Junio

- en Firmas

Ya es junio.

Seis meses han pasado de 2026 y el mundo es una auténtica locura. Como siempre. No cambia.

La vida nos lleva por delante, sin miramientos y sin preguntar. Mientras tanto, nosotras vamos con la lengua fuera intentando llegar a todos lados y ser lo más eficientes y productivas posibles.

El capitalismo nos engulle.

El mundo es una auténtica locura donde las guerras asolan países olvidados en África y, en Europa, hay ciertos gigantes que quieren adueñarse a toda costa de aquello que no es suyo, pero que ansían dominar para demostrar que ellos la tienen más grande.

Marionetas naranjas quieren dirigir todo el mundo, aunque hayas quienes les opongan resistencia y no quieran entrar por el aro de sus excentricidades.

Ya es junio.

22 mujeres se han unido a otras miles en algún lugar y han dejado en la Tierra un vacío enorme.  Ciertas voces claman justicia, aunque cada vez se confía menos en ella y queda poco para exigir venganza.

Seguiremos resistiendo y crearemos La Nuestra para protegernos a nosotras mismas, para cuidarnos, para cultivar la sororidad y derrocar al patriarcado que quiere recuperar el terreno perdido en estos años.

Somos poderosas, estamos unidas, tenemos armas y ya no se lo pondremos tan fácil. Como hemos hecho siempre, pero con más ruido, con más energía.

Ya es junio.

Seguimos apostando por lo público, aunque haya personas con cierto poder que se lo quieran llevar por delante, a pesar de las reivindicaciones, de las exigencias, de los gritos silenciosos, pero enérgicos.

Se ejerce el derecho fundamental que nos corresponde de reunión y huelga porque es lo que ayuda a que las cosas avancen, mejoren y se pueda alcanzar lo que es justo, para no dejar que unos pocos nos manejen como marionetas en un espectáculo de títeres.

Seguiremos reclamando lo público, a pesar de que quienes tienen que velar por la seguridad se vuelvan auténticos ogros sin conciencia ni cabeza. Lo público nos pertenece a todas las personas y se seguirá reclamando por su mejora desde el pacifismo, a pesar de los pesares y de que haya unos pocos que saquen la porra a paseo y empleen la fuerza desmedida y desproporcionada para “despejar” la vía pública.

Continuaremos defendiendo lo público, a pesar de que en ocasiones quienes tengan que proteger se pongan del lado de quienes amenazan la estabilidad de una tierra que evoluciona y grita por las injusticias.

Continuaremos exigiendo responsabilidad a quienes no cumplen sus funciones y tratan de enriquecerse a toda costa y se construyen su cortijo a expensas de quien se desloma todos los días, más de 8 horas diarias, por llevar el sustento a su hogar, dando igual dónde haya nacido.

Recomendación musical: “Los demonios del fuego” de Amaral.