La Alberca

- en Firmas

Tesoro escondido,
joya de la sierra,
corrientes tranquilas,
cristalinas, frescas,
alisos, castaños
que marcan la senda
sinuosa y dulce
que al pueblo nos lleva.

En el horizonte,
de Francia, la Peña,
hercúleo gigante,
majestuosa reina,
sobre las llanuras,
campos y praderas,
entre las montañas,
bosques y dehesas;

mientras en lo alto
nuestra Virgen vela,
maternal protege,
mística y serena,
el corazón puro
de la charra tierra.

Se para aquí el tiempo,
en sus calles suenan,
pasos que se pierden
sobre holladas piedras,
flores que saludan
entre las maderas
de bellos balcones
en la plaza vieja;
fuentes que susurran,
miel, nueces, almendras,
el sabor antiguo
de las turroneras.

En los fríos muros
de la sobria iglesia
graves, inquietantes,
turbadoras, tétricas,
la presencia adusta
de las calaveras;
al caer la tarde,
la campana ruega
por todas las ánimas
que piedad esperan…

Natural encanto,
salmantina perla,
de bosques, de agua,
de flores, de piedra,
en la senda mágica
de las Batuecas,
una villa única,
seductora y bella
que deja imborrable
y perenne huella,
el incomparable
centro de la sierra.

Risueña, entrañable,
florida, coqueta,
siempre recordada
y querida Alberca.