No puedo con el calor

- en Firmas

Una semana a tope de trabajo, para variar, y sin tiempo para nada más que salir el martes media hora a correr aprovechando que era festivo. Aunque solo fuera media hora he de decir que tampoco habría pasado nada si no hubiera salido porque entre lo que había hecho el fin de semana y donar sangre la tarde anterior, no fui nada bien.

Menos mal que después nos fuimos a Sobradillo, cerca de Lumbrales, y se me olvidó todo. Estaba allí pasando unos días una prima (en realidad nieta de una prima de mi madre, pero con cuya familia tenemos muy buena relación) que lo que son casualidades de la vida, es de la rama vasca de la familia (mi madre era de Pasajes Ancho, Guipúzcoa) y su marido tiene orígenes salmantinos. Pues eso, que fuimos a verlos y a conocer a la nueva incorporación de la familia, Vega, que tiene unos poquitos meses. Un día diferente, en buena compañía y que fue un paréntesis en el ajetreo de estos días.

El resto de la semana como se suele decir, `a piñón fijo´ y también en ello va incluido el sábado y parte del domingo por la celebración de un mercado medieval ese fin de semana en el recinto del castillo. Seguro que habéis sabido de ello por todo el revuelo que se ha creado con el tema de bandera sí o bandera no. Pero ahí no voy a entrar que son arenas movedizas y este artículo es de deporte.

El caso es que el sábado me tocó desde bien pronto trabajar en el mercado preparando el sonido y después a la piscina para impartir la sesión de aquagym a la que por cierto llegué un poco tarde entre unas cosas y otras. Para colmo cargando con los altavoces me dio un tirón en la zona lumbar y de hecho con él sigo todavía aunque poco a poco va desapareciendo.

Y así me presenté en Valdemierque por la tarde, con dolor en la zona lumbar, cansado y no sé si tendrá algo que ver o son cosas mías, pero la semana siguiente a donar sangre me parece que estoy más flojo de lo normal. Para colmo hacía mucho calor, mucho calor y eso sí que lo llevo mal corriendo y sufro de lo lindo.

El caso es que sabía desde antes de salir que iba a ser de esas carreras en las que me tocaría sufrir y no me equivocaba. En el kilometro 4 tuve que parar un poco para recuperar la respiración y lo mismo me pasó en el 5 y en el 6, aunque a partir de ahí me uní durante un par de kilómetros a una pareja de corredores del Correcaminos y a su ritmo (me cuesta mucho ir despacio) ya fui bien hasta el final. De hecho en el kilómetro 8 ellos se fueron quedando y a ese ritmo que había cogido me fui yendo poco a poco hacia delante.

Una hora y un minuto en hacer los 10 kilómetros. Que desastre y que rabia porque ese recorrido a primera hora del día estoy seguro que se me da bien y de hecho es como lo que hago normalmente entrenando. De todas formas podía haber sido peor ya que reconozco que la segunda vez que me paré pensé muy seriamente en no seguir, pero como me recuperaba pues continuaba y ya la tercera vez y con la compañía de los del Correcaminos cogí el ritmo que debía haber llevado desde el principio teniendo en cuenta lo mal que se me da correr con calor.

Acabé y lo que son las cosas, en 10 minutos y bebiendo más de un litro de líquido casi del tirón (en carrera no bebo) me recuperé y a disfrutar la entrega de premios a la que subieron varios compañeros, el grupo al completo por equipos y algunos niños de la escuela de atletismo. Después todos al ágape que nos habían preparado para terminar bien la tarde de carrera. Como siempre una organización sobresaliente y reconozco que por eso voy a correr, porque en la organización de la carrera está involucrada mucha gente y se nota que ponen todas sus ganas y su corazón en ello. Algún año tendrían que probar a hacerla pronto por la mañana y después en vez de cena, comida, es una idea.

Y lo mismo que el fin de semana pasado, el domingo me levanté perfectamente y tanto que hice casi dos horas de bici con una parte además algo exigente en el recorrido como es subir desde Fresno hasta Cuatro Calzadas y que hice hasta mejor de lo que esperaba. Lo dicho, puede haber otras cosas pero es sobre todo el calor el que me hace polvo en las carreras y contra eso poco puedo hacer.

Las siguientes pruebas en el calendario serán la carrera de Peñarandilla el día 17 de septiembre y la quedada de bici de Peñaranda de Bracamonte el 24. Queda prácticamente un mes, estaré de vacaciones y esperemos que bajen las temperaturas, así que supongo que las sensaciones serán mucho mejores.