Peñaranda de Bracamonte

- en Firmas

Evocadoras llanuras,
mares de calma,
hierbas, espigas,
olas doradas,
mecidas por el viento
de la mañana.

Testigos de la Historia,
son estas campas,
señoríos, condados
justas, hazañas;
entre el Reino de León,
y la tierra castellana,
rutas que se encuentran en
la encrucijada.

A lo lejos las torres
de Peñaranda
de cristal, de ladrillo
y de pizarra
e imponentes los silos
que el oro guardan.
Preside el templete

airoso la plaza,
deslumbra el modernismo
de sus fachadas;
en sus soportales
de recia planta,
transcurre la vida,
lenta y pausada.

Elegante el teatro,
la esencia guarda
de la ciudad inquieta
culta, ilustrada;
la Fundación enseña,
innova, avanza,
mientras en Los Jardines
se escucha el agua,
que brota dulcemente
desde su estatua,
y acaricia sereno el
aire las ramas.

El encanto de la Historia,
la tierra llana,
caminos que convergen en
la encrucijada,
la sencillez, la cultura,
arte y palabra;
este es el secreto
de Peñaranda.