Poema «La lejanía de tu alma triste y apagada»

- en Firmas

La lejanía de tu alma triste y apagada
secó las lágrimas de su dulce mirada callada.
Una niña enamorada de un ayer que no existía,
de promesas que el presente cruel deshacía.

Un amor que fue refugio en la tormenta,
ausencia de su ser que hoy él lamenta.
Heridas que el corazón nunca cicatriza,
su alma enamorada ya no la acaricia.

Pies descalzos que caminan por la arena,
olas del mar que su cuerpo quieren robar.
Ella se ahoga en el silencio de su alcoba,
a su fiel amor no consigue olvidar.

Él cobarde, enamorado del viento,
a su amada ha dejado escapar.
Miedo siente de sus bellos sentimientos
al sentir que ella si era su hogar.

Entre sus sábanas de satén doradas,
su rostro impregno con emoción.
Su cuerpo desnudó en sus sueños,
le hizo suave el amor con pasión.

Ella, emocionada, miró al horizonte,
cansada de tener esperanza y esperar.
Se adentró en el agua lentamente
y se dejó ahogar por las olas del mar.

Una mañana gris y diferente a las demás,
el alma rota de él se despertó.
La niña de sus sueños partió hacia el cielo;
ese día, su amor también murió.

La alejaba para protegerla de su alma,
provocó en ella el desamor,
sin observar el desastre de sus entrañas
ni la nostalgia de su verdadero amor.

Un destino que ese día nadie imaginaba,
una lección que tarde aprendió.
Y aún hoy, cuando el mar golpea la arena,
él, todavía enamorado, escucha su voz.

 La lejanía de su alma triste y apagada,
esa fatídica mañana de dolor lloró.
Nunca imaginó perder tan pronto a su niña,
pero la vida ese día le sorprendió.