Santa Teresa en Alba de Tormes

- en Firmas

Tras viejas encinas
y espigas doradas,
se exhibe orgullosa
la villa de Alba,
ducal señorío
del Tormes, su dama
que ofrece magnífica
su soberbia estampa
ante el caminante
en la loma alzada.

Sobre sus aceras
caminó la Santa,
las calles estrechas,
la coqueta plaza,
el hueco tañido
de la alta campana.

Tras las gruesas piedras
de la colegiata,
los adustos muros
que habitó la Santa.
Y en la sobriedad
de su fría estancia,
Teresa que escribe;
rezos y plegarias,
que busca al Señor
en toda su entraña,
el que enciende pura
la mística llama
que en su corazón
prende como lágrima,
transverberación
de fe y esperanza
que en versos eternos,
su fulgor proclama.

Discurre apacible
hacia Salamanca
el Tormes que toma
algo de su alma
dejando prendida
en sus quietas aguas
la huella indeleble
que dejó la Santa.