Entrevista a Fernando Castaño: “Soy una persona que sueña continuamente”

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Fernando Castaño

Soñador, idealista y seguidor de la filosofía oriental, el concejal de Turismo piensa que los sueños son el motor de la vida, que el miedo no te permite tener las cosas tan claras y que siempre hay que quedarse con lo positivo de las cosas.

Además, tiene claro que el 2022 va a ser un año de recuperación, aunque también de excesos.

Cuéntenos, ¿quién es Fernando Castaño en el ámbito personal?

Es una pregunta que te puedo decir que en mis 50 años todavía no sé responder. Te diría que yo a los 29 años tuve un despertar, algo que no me puedo explicar. Y desde entonces me gusta mucho la filosofía oriental. Entonces, a la pregunta de ‘¿quién es uno?’ te diría que si todas tus células cambian cada 7 años, ¿te estás creyendo que tu personalidad no está cambiando constantemente? Las personalidades son hábitos.

¿Tiene sueños?

Muchos. El deseo es el motor de la vida, lo que hace que te muevas y te actualices. Ese es otro de los principios del budismo.

Los occidentales pensamos que el culmen de la espiritualidad es renunciar al deseo, pero la mejor forma de que un deseo desaparezca es cumplirlo. Entonces, quizás lo que hay que hacer es cambiar un deseo por otro.

Yo soy una persona que sueña continuamente, en ese sentido soy muy idealista. Y tengo sueños de todo tipo: desde que me toque la lotería hasta que hago bien mi trabajo porque en política es algo difícil. Y que encima te premie el electorado es muy complicado.

¿Y miedos?

En la naturaleza humana, el que diga que no tiene miedo es que no lo siente. Miedos hay muchos, sobe todo ahora con el Covid, que es algo que nos ha puesto a todos a prueba. En mi caso no es que le tuviera miedo al Covid, sino que le tenía miedo a mi propia responsabilidad porque se suponía que yo podía hacer algo. Entonces, había muchas cosas que dependían de mí. Pero el miedo es muchas veces un amigo porque te permite intentar buscar una segunda opinión o no tener las cosas claras.

En uno de sus libros, Carlos Castañeda, que es un autor que a mi me gusta mucho, decía que el guerrero del conocimiento se encuentra con cuatro grandes enemigos. El primero es el miedo. Y cuando vences al miedo, el segundo que aparece es la claridad. Nosotros pecamos mucho de tener las cosas claras, y ahora mismo en política y en la sociedad española todo el mundo está muy seguro de lo que piensa y de lo que opina. Yo nunca lo tengo tan seguro.

¿Sigue alguna filosofía de vida?

Pues mira, hablando del miedo, yo tuve una etapa complicada en mi vida donde no podía con nada. Y desde entonces, vivo de más. Todas las cosas buenas que me han pasado no me tenían que haber pasado. Pero para las cosas malas, siempre se puede volver a la misma situación. Y eso hace que el miedo lo vivas de otra manera. Entonces, yo ya no le tengo miedo a algunas cosas a las que otras personas sí que se lo tienen.

He pasado esa etapa y me he encontrado con otra etapa distinta. Quizá por eso mi forma de hacer política es diferente a la del resto de los políticos.

¿Cómo suele gestionar la exposición pública y las críticas?

Yo siempre he sido muy criticado, desde que soy pequeño. Es algo que no tenía explicación, pero todo el mundo quería cambiarme. Entonces, desde que entré en política, que alguien se meta conmigo es una situación que ya conozco así que me quedo con la parte en la que me elogian o recibo una palabra amable.

Me quedo con la parte positiva porque la parte negativa ya la conozco y la tengo superada.

En alguna otra entrevista, ha comentado que para usted “Salamanca es la ciudad más bonita del mundo”. ¿Tiene algún monumento predilecto?

Me gusta mucho la zona del río, del Puente Romano…Para mi toda esa zona tiene una energía especial.

Y aunque cada vez tengo menos tiempo, siempre intento tener un rato de soledad. Cuando me encuentro mal, voy a esa zona. Cuando me encuentro bien, sigo yendo a esa zona. Y cuando lo hago por placer, también.

Poco a poco, la situación de la hostelería ha ido mejorando. ¿Cómo está viendo usted la recuperación del sector?

Con preocupación porque nos hemos metido en un hoyo demasiado grande. Yo no digo que el Covid no vaya a pasar, sino que no hemos medido bien las consecuencias de nuestros actos. Y eso me lleva a pensar que no vamos a medir muy bien las consecuencias que nos vamos a encontrar.

Creo que tenemos por delante dos años de recuperación que van a ser buenos porque hay mucho papel moneda y eso fomenta el consumo. Pero es a partir del 2023 o 2024 cuando vienen mis preocupaciones porque van a subir los impuestos, el tipo de interés…Y ahí van a empezar a surgir los problemas. Además, será el momento en el que veamos exactamente cuáles son las consecuencias de las medidas que hemos tomado para evitar el Covid.

¿Cuáles son los cambios más significativos que se han notado en el sector turístico con respecto al verano pasado?

El miedo porque el turista ahora viene con menos miedo que el año pasado. Como un gran porcentaje de la población ya está vacunada, eso hace que se sientan más seguros. Además, ahora ya hay mucha más información sobre el virus.

Y haciendo turismo no te contagias porque no socializas. El problema está cuando te quedas en las casas con los amigos, con la familia… Pero que tú te vayas a una ciudad como Salamanca o Ávila, que tienen espacios muy abiertos, no tiene sentido pensar que te puedes contagiar.

Hace unos meses se puso en marcha la Campaña 2×1, ¿cómo está funcionando hasta el momento?

Está funcionando muy bien porque nos está dando un plus con respecto a otras ciudades. Además, es algo que une los intereses de muchos sectores que lo estaban pasando mal, y sobre todo a los hoteles porque les estamos inyectando capital con estos bonos.

Y no solo eso, sino que también se está ayudando a las agencias de viajes y a los guías turísticos porque también se les bonifican las visitas.

Con estos bonos puedes contratarlo todo: desde el hotel hasta las visitas. Siempre en tiempo real y de forma muy sencilla.

Además, lo está contratando todo tipo de gente: familias, gente joven que viene a divertirse… No hay una edad concreta. Y el que pica, lo recomienda.

¿Cómo ve la situación de nuestra ciudad de cara al 2022?

Yo creo que va a ser un año de excesos, e incluso puede que esto llegue al 2023. Así que excepto que ocurra algo que ahora mismo no podemos prever, va a ser un año de calentamiento económico y de subida a nivel mundial.