- Medalla de Oro en 2001, dedicó toda su vida a ayudar a los más necesitados ganándose el respeto y el cariño de toda la sociedad salmantina
- Tanto el Ayuntamiento de Salamanca como la Diputación muestran su pesar por su muerte
El Ayuntamiento de Salamanca muestra su pesar por el fallecimiento del sacerdote Antonio Romo, Medalla de Oro de la Ciudad en 2001 y traslada sus condolencias a sus familiares, amigos y seres queridos, así como a todas las personas que trabajaron a su lado.
Conocido como el ‘cura de Puente Ladrillo’, este sacerdote ha sido todo un ejemplo de solidaridad dedicando toda su vida a ayudar a los más necesitados, ganándose el cariño y el respeto de la sociedad salmantina.
Nació en el municipio salmantino de Aldealengua en 1939 y se ordenó sacerdote en 1964, y desde entonces ejerció su ministerio como párroco en San Morales, también fue misionero en Madrid, formador en el Seminario de Calavatra y estuvo vinculado al barrio de Puente Ladrillo durante más de 20 años.
Medalla de Oro de la Provincia
Por su parte, la Diputación de Salamanca lamenta la pérdida de D. Antonio Romo, histórico párroco del barrio Puente Ladrillo y una de las personas más reconocidas por la sociedad salmantina por su entrega y dedicación a los demás, especialmente a las personas más desfavorecidas.
El Padre Antonio Romo fallecía hoy en Salamanca a los 83 años de edad y según recordó el presidente de la Diputación, Javier Iglesias, fue un digno merecedor de la más alta distinción que entrega la Diputación de Salamanca. “Encarnaba valores tan importantes como la generosidad, altruismo, solidaridad y bondad, y por estos motivos, añadió, siempre será recordado”.
La Diputación de Salamanca acordó por unanimidad de todos los grupos conceder en el año 2016 la Medalla de Oro de la Provincia a D. Antonio Romo por ser el “mejor referente ético de la provincia de Salamanca, un hombre cercano que ha dedicado su vida a los más desfavorecidos, logrando dar respuesta a los problemas que han ido surgiendo de forma paralela a la evolución de la sociedad contemporánea”.
Entre sus proyectos más relevantes destacó la casa de acogida, la puesta en marcha de una Escuela de Pastores y de la cooperativa Puentesan, nacida de la Asociación Puente Vida y que elabora un queso con fines solidarios bajo el sello ‘Mil Caminos’.
