El próximo 8 de noviembre se celebra el juicio en el que han desembocado las distintas actuaciones y medidas de protesta y denuncia que el Sindicato de Técnicos de Enfermería (SAE) ha mantenido desde que el pasado mes de marzo se firmara el convenio colectivo de personal laboral de la Junta de Castilla y León.
SAE ha denunciado este convenio que considera nefasto en lo que concierne a la categoría profesional a la que representa y que supone, entre otras cuestiones, la desaparición de las categorías de TCE/TCAE (AE) y Cuidador de Servicios Asistenciales para pasar a llamarse TAD (Técnico de Atención a la Dependencia), una categoría con profesionales de ramas diferentes, con competencias distintas y que desvirtúa la condición y perfil profesional de enfermería de los Técnicos Sanitarios.
Las consecuencias de estas modificaciones afectarán igualmente a los usuarios que hasta ahora son atendidos por profesionales con competencias de enfermería y cuya actividad tiene por objeto fundamental los cuidados. Los usuarios merecen que estos cuidados sean prestados por profesionales formados para ello.
Afirman que la Administración se ha apresurado en hacer cambios en la denominación (Cuerpo/escala/categoría), hasta con el personal fijo, rozando la ilegalidad.
«Confiamos en que tras la celebración del juicio se lleve a cabo la redacción de un nuevo convenio colectivo que modifique lo que concierte a nuestra categoría y que respete tanto a los profesionales como a los usuarios«.