- Leo anonadado las diversas noticias sobre el Peace City World Salamanca que han creado gran revuelo en la prensa local y TV nacional, no para promocionar la ciudad charra, sino para sacar de contexto y utilizar opiniones miopes de forma gratuita e intentar arañar unos votos o dañar a otro partido político, sin un atisbo de intentar ayudar a desarrollar una Salamanca que se está quedando despoblada y sin oportunidades para los más jóvenes.
Hace unos meses vi en unas noticias en la prensa de Salamanca un proyecto basado en desarrollar ciudades en el mundo con un objetivo principal y muy necesario: la paz. Me sorprendió que mi ciudad natal Salamanca, tradicionalmente conservadora y no muy abierta a proyectos internacionales de este calado, fuera una candidata, y decidí apuntarme y atender el congreso Peace City World para entender de qué se trataba y de qué forma podría ayudar a esta visión.
El evento estaba bien organizado, profesionales de todo el mundo vinieron con sus propios medios, y cada uno aportó su idea de cómo desarrollar ciudades inteligentes basadas en objetivos de transparencia, paz, sostenibilidad, seguridad, creación de trabajo y desarrollo. Aprendí mucho de los ponentes, desde materiales de nanotecnología, seguridad cibernética, estrategias de inversión, diseño aeroespacial, biotecnología, etc. También atendieron diversos inversores, no sólo los «visibles jeques» de los que se ha hablado tanto, sino también del banco de reconstrucción europeo, angel investors, inversores privados, etc. Los políticos locales sólo aparecieron el primer día y el último a hacerse la foto y no se quedaron a ver ninguna de las más de 120 ponencias que había preparadas para discutir el desarrollo de la ciudad.
Una vez acabado el congreso un periodista local encendió la chispa de la frustración, empezó a poner en duda una supuesta tarjeta de visita de un jeque, eso se sacó de contexto y llegó a las manos del circo mediático de la TV de Risto, de allí se enturbió y la bola de nieve siguió creciendo hasta que muchos medios, sin siquiera haber entendido qué había pasado en Salamanca empezaron la caza de brujas a diversas personas (no me confundais, no digo que no se mire quién está detrás de estos proyectos, que deben de ser transparentes , pero una cosa es atacar una persona y otra es intentar derribar un proyecto con fines egoístas o electoralistas).
Los medios locales se rieron de los «jeques falsos» mientras los medios internacionales en Arabia Saudi comentaban como Salamanca es una gran ciudad para invertir, En Irak el ministro de infraestructura invitó al embajador español para felicitarle por este proyecto, etc.
Un ejemplo de la absurdidad a la que se ha llegado es que muchos medios han comentado que se quiere construir un teleférico en Salamanca, cuando en realidad fue una empresa de Emiratos que vino a presentar su proyecto de teleférico como alternativa al metro, eso no significa que lo fueran a construir a Salamanca, sino una opción más a considerar ( yo si vi la presentación de la empresa ), sin embargo es más fácil reírse de eso y hacer chistes de jeques, que intentar analizar qué tipo de soluciones de transporte le vendrían bien a Salamanca, hacer un debate consensuado entre diferentes partes, y si hiciera falta, pedir inversión a quien sea necesario para realizar esas mejoras para la ciudad, como deberían de hacer sociedades maduras, democráticas y civilizadas.
Unamuno dijo una vez «que inventen ellos» en un mal día, y parece que gracias a la mezquindad de nuestros políticos y periodistas los salmantinos estamos condenados a eso mientras proyectos para poder tener una ciudad avanzada se escapan de nuestras manos. A no ser de que maduremos como sociedad, Eso no depende de «ellos», depende de ti también.
Ismael Abedín Ingelmo