Casado vs Ayuso: el PP en el alambre

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Ayuso Casado PP

Cuando el editor de www.noticiassalamanca.com me propuso colaborar en el diario, lo primero que pensamos es en hablar de deportes por mi dilatada experiencia en la información de esta área. Sin embargo, la idea de dar una opinión/información de cierta calidad, con cierto poso, recuerdo y recuperación de momentos importantes de nuestro deporte, algunos de ellos vividos en primera persona, hizo que tuviéramos que tirar de otros aspectos interesantes de la realidad. Además, siempre es necesario como una especie de terapia. Lo cierto es que ese es el lado positivo de escribir. El negativo es que aquellos a los que nos gusta y necesitamos escribir con cierta asiduidad a veces nos creemos que lo hacemos bien y, lo cierto, es que bien, bien lo hace muy poca gente, por lo que tratamos, principalmente, de acertar en el análisis, de dar un punto de vista distinto pero compartible.

Sin embargo, me hice una especie de promesa, la de intentar no hablar de política.

Esta mañana, regresando del trabajo, hice escala en una gasolinera, más que para llenar el depósito, para colorear de rojo mi cuenta bancaria. Aproveché para echar un café y, mientras me relajaba en la barra vi como Teodoro García Egea, secretario general del Partido Popular, comparecía ante los medios y anunciaba la apertura de un “expediente informativo” a Isabel Díaz Ayuso, que yo, hasta ese momento, pensaba que era un activo importante del principal partido de la oposición. Tanto que había sido protagonista en la reciente campaña electoral en Castilla y León junto al salmantino Alfonso Fernández Mañueco, que también tuvo el importante apoyo de Pablo Casado, presidente de la agrupación política.

Mis esquemas, por un lado, se rompieron totalmente porque no entendía nada. Y no lo entendía hasta que me puse a buscar en ‘google’ el origen del asunto y ya conocía las declaraciones de la presidenta madrileña que habían hecho temblar los cimientos de Génova. Como comprenderéis, en mi regreso a casa cambié el hilo musical habitual por los informativos y en éstos se deleitaban sabedores de que tenían tema ya días, quizá semanas y tal vez meses. La cascada de opiniones y de reacciones y de búsqueda de contradicciones era incesante. En alguna emisora se relamían con lo que estaba sucediendo. En realidad, nadie se lo creía. Lo de ‘tiro en el pie’ era lo más recurrente. Pero la ‘guerra de poderes’, los ‘debería dimitir’, o ‘hay que convocar un congreso nacional’ no faltaban en ningún espacio. Entre medias, bombardeo a los presidentes regionales que, sin comérselo ni bebérselo, recibían preguntas por algo que, como a todos, menos a los implicados, les pilló de sorpresa. En especial a Fernández Mañueco que, tras ganar las elecciones, se encuentra negociando con las distintas formaciones para formar gobierno en nuestra comunidad.

Así que sí, tras estar toda la tarde diciéndome a mí mismo que no iba a escribir sobre el tema, de madrugada, y con unos cuantos cientos de informaciones encima, he visto como el vicio me puede.

Decía antes que a los implicados no les pilló de sorpresa porque llevan meses jugando al ratón y al gato y hay numerosas pruebas de ello. Lo fácil habría sido explicar públicamente desde el principio la situación. Que hay un presidente nacional que busca centralizar el poder del partido, algo, por otra parte, lógico, que para eso es el presidente, y hay otros líderes que buscan afianzarse en sus cargos o seguir creciendo y dando saltos en el mundo de la política. Como ha sucedido siempre. Y luego, el tiempo va poniendo a cada uno en su sitio. No es algo nuevo. Ha habido líderes con mucho carisma que, en un momento dado, han tenido que dar paso a otros porque la política, como casi todo en la vida, tiene tiempos. El tema es dilucidar si este es el tiempo de Casado o es el de Isabel Díaz Ayuso. Como comprenderán, siendo ustedes mayores de edad no voy a ser yo quién se lo confirme. Prefiero observarlo con prudencia y distancia, escuchando y comparando. Lo que sí se descubre es el importante daño que este caso le hace a su partido y a la política en general, pues no en vano, hablamos del principal partido en la oposición, que gobierna en múltiples comunidades, y que, por lógica, sufrirá un importante desgaste de imagen al menos en un futuro inmediato.

Las apuestas han comenzado, quizá dejando a un lado la verdadera importancia del asunto que tiene varias aristas. La principal es que uno y otra no hayan sido capaces hace unos cuantos meses de sentarse, hablar y limar sus diferencias o trazar el camino de forma conjunta y luego que decida el tiempo, los militantes, las urnas, unas primarias o quien haga falta. Le sigue la acusación al partido de haber hecho una investigación a uno de sus principales activos. Si llega a ser verdad, lo que queda claro es que lo habrán hecho de una forma bastante chapucera porque las palabras ‘investigación’ y ‘privada’ deberían ir unidas hasta tener conclusiones ciertas. Por eso, los detectives tienen siempre el apellido de ‘privados’, porque el anonimato y la cautela son sus señas de identidad. Y, por último, me parece grave también que el partido se ponga en primera línea pública no sólo no aclarando algunas cosas, sino sembrando dudas en ellas sabiendo, de sobra, que para encontrar contradicciones ya hay muchos esperando.

Podría meterme todavía más en el asunto, podría, incluso, dar mi opinión, pero prefiero que cada uno de ustedes saque sus propias conclusiones mientras dure este “expediente informativo” que, como todos los expedientes “informativos”, la gente de la calle no acabamos de alcanzar a conocer su significado.

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