El 26 de junio se repuso en el cementerio de Casillas de Flores la placa en memoria de los Vecinos de Casillas de Flores que habían sido víctimas del franquismo, puesto que en el año 2016 había sido arrancada. Hoy, la placa ha amanecido cubierta de pintura negra.
Los vecinos se preguntan por qué puede suponer esta placa ninguna molestia. Declaran que la mayoría de las víctimas siguen aún a día de hoy desaparecidas y no se sabe el lugar donde sus cuerpos pueden estar enterrados.
Expresan que la placa supone un reconocimiento hacia la familias de las víctimas y el consuelo de poder tener un espacio donde depositar sus flores.
«Desde la Asociación no comprendemos qué puede suponer para los autores de la mancha de estos actos. Es un tema de derechos humanos que, por lo visto, es muy difícil de entender para ciertas personas», declaraba la Asociación Salamanca Memoria y Justicia.