La Diputación de Salamanca ha expresado su profundo pesar por el fallecimiento de María del Rosario Diego Díaz-Santos, conocida como Charo Diego, quien presidió la institución provincial entre 1988 y 1991 e hizo historia al convertirse en la primera mujer en ocupar la Presidencia de una Diputación Provincial en España.
La institución salmantina ha trasladado sus condolencias a familiares, amigos y allegados, al tiempo que ha querido rendir homenaje a una figura clave de la historia política de la provincia, cuya trayectoria contribuyó a abrir nuevas oportunidades para la participación de las mujeres en la vida pública.
La vinculación de Charo Diego con la Diputación de Salamanca comenzó durante la corporación provincial de 1979-1983, cuando ejerció como diputada. Años después, el 24 de diciembre de 1988, asumió la Presidencia de la institución, cargo que desempeñó hasta 1991. Su llegada a esta responsabilidad marcó un antes y un después en la política provincial y constituyó un hito a nivel nacional, al ser la primera mujer en España en ponerse al frente de una Diputación Provincial.
El actual presidente de la Diputación de Salamanca, David Mingo, ha manifestado su pesar por la pérdida y ha destacado la trascendencia de su legado. En este sentido, ha subrayado que su trayectoria «representa un ejemplo de compromiso con el servicio público y de avance en la igualdad de oportunidades, abriendo un camino para las generaciones de mujeres que posteriormente han asumido responsabilidades políticas e institucionales”.
Desde la Diputación se ha querido poner en valor su contribución a la vida institucional salmantina y mantener vivo el recuerdo de una mujer que abrió camino en un ámbito de responsabilidad política hasta entonces reservado a los hombres.
David Mingo ha señalado que Salamanca “pierde a una figura histórica de su vida institucional, pero su huella y el camino que contribuyó a abrir permanecerán en la memoria colectiva”.
Con su fallecimiento desaparece una de las protagonistas de la historia reciente de la Diputación de Salamanca, cuyo nombre permanecerá ligado a un avance significativo en la presencia de las mujeres en las instituciones públicas españolas.