MACOTERA: Don Agustín García Talavera, titular del nuevo Centro de Salud.

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En sesión plenaria celebrada el 28 de septiembre pasado, el Ayuntamiento nombró hijos adoptivos de Macotera a don Agustín García Talavera y a su esposa, doña Joaquina González; y a don Agustín, titular del nuevo Centro de
Salud.

Don Agustín fue médico titular de Macotera durante treinta dos años, en los periodos: 1911 a 1936, y entre los años 1949 y 1954. Aquí les nacieron sus siete hijos en la calle de La Plata, nº 4; aquí se criaron, aquí jugaron en sus calles y aprendieron las primeras letras. Su amor por Macotera les acompañó toda su vida y así se lo han hecho sentir a sus hijos. En 2006, su nieto Agustín Sánchez, Delegado Territorial de la Junta de Castilla y León fue el pregonero de la fiesta de san Roque.

Don Agustín tuvo que afrontar situaciones muy complicadas como la creciente mortalidad infantil, relacionada con las infecciones intestinales derivadas de la carencia de higiene; y esta situación se agravó aún más con la aparición de la gripe del 18, ante la cual no existían estrategias científicas para combatirla, como nos ha ocurrido con la pandemia que aún estamos sufriendo, aunque nosotros hemos tenido la fortuna de poder disponer de una vacuna para atajarla.

Además fue Director del Centro Primario de Higiene Rural, inaugurado el 29 de marzo de 1933; y su generosidad facilitó la gestión y la puesta en funcionamiento del Centro Primario gracias a la donación de una casa con jardín de su propiedad, sita en la calle de Nuestra Señora, nº 36., donde la vivienda de Pedro Jorge.

El Centro Primario de Macotera fue conocido y admirado en los ámbitos sanitarios de Salamanca y de Madrid. Un modelo sanitario centrado en la salud comunitaria, en la prevención y en detección precoz como ejes, incorporando las variables socio-económicas como elementos que influyeron en el desarrollo y la salud.

Don Agustín fue pionero provincial en la expansión de estos Centros en la provincia. Se practicaba una cirugía sencilla, y no tan sencilla como la amputación de una pierna a Ángel Jiménez Martín, (zapatero), a los dos años, salvándole la vida, como a tantas vidas, accidente provocado por un carro en el camino Peñaranda, en 1927; y con esta disposición profesional, los enfermos tenían resuelto su problema sin necesidad de afrontar los gastos de ir a la capital. Además, se vacunaba a los niños del pueblo y de los pueblos limítrofes.

Aquello se convirtió en un centro sanitario y de formación, donde don Agustín preparó a cuatro jóvenes, que aspiraban a ser futuras enfermeras, como a su hija Pilar, a Magdalena García, madre de Victoriano, a Victoria García, hermana de Segis y a Mª Teresa Bueno, Caquinas, que junto con su practicante, Pedro Cuesta, se dedicaban a diario a atender a sus pacientes. Y, en el aspecto formativo, creó un Centro de conferencias médicas y, para su desarrollo, se formó con la mayor profundidad posible, y exponiendo en ellas sus experiencias médicas y de higiene preventiva a varios compañeros de la zona.

Don Agustín mostraba un carácter, que cautivaba por su sencillez e impactaba su entrega apasionada a su profesión, y la generosidad con la que administraba su tiempo. ¡Cuántas veces en invierno, tuvo que levantarse de la cama para acudir a la cabecera de los enfermos! Y es que don Agustín no era de unos, sino de todos.

La propuesta contó con el apoyo de varias asociaciones del pueblo, del PSOE y de Coalición Independiente de Macotera, y fue rechazada por el Grupo Popular.

Boletín informativo: Asociación Cultural «Amigos de Macotera», nº 200.