En el Teso de Utrera estuvo ubicado un antiguo castro en un lugar estratégico de fácil defensa, que tuvo muralla con contrafuertes; tuvo ocupaciones posteriores en la época romana y medieval. En su interior se levantó un santuario a la Virgen de Utrera, cuya imagen estuvo durante algún tiempo en la Iglesia parroquial de Santo Tomé.