Cerro de 931 m de altitud situado cerca de Mozárbez, flanqueado por uno de sus lados por un arroyo. En el flanco sur/oeste posee restos de fortificaciones que datan probablemente de época medieval, aunque Morán y Maluquer la citan como castro romanizado. Se cuentan nueve bastiones cuadrangulares, construidos con mampostería y sillarejos de piedra local trabajados con tierra y barro. No hay trabazón con el muro, sino que éste se le adosa. La longitud total de la estructura defensiva es de unos 80 m. El hecho de encontrarse la muralla en el lugar más fácilmente defendible por sus condiciones naturales –escarpes rocosos, fuerte pendiente y mayor visibilidad- hace pensar que todo estaría rodeado por el muro defensivo, pero no ha llegado hasta nosotros. En cualquier caso, bajo el asentamiento medieval, existe un yacimiento prehistórico de caracteres mal conocidos.
Descripción del deterioro
Este sitio ha sido excavado clandestinamente, poniendo al descubierto una habitación cuadrada con entrada de sillería muy bien fabricada, paredes a base de pizarras horizontales y suelo pavimentado de fosas de pizarra. Cuando se realiza la prospección de 1996, ya no es visible el suelo de pizarra.
Materiales arqueológicos
Cerámicas lisas y un fragmento de campaniforme de tipo Ciempozuelos. En la prospección de 1996 se ve abundante cerámica a tomo, así como muchas tejas curvas en la zona que ha sufrido las excavaciones clandestinas (lugar en el que según la tradición popular había una ermita). La cerámica a mano, lisa, es muy escasa.