El movimiento ‘Ugly Food’: la lucha contra el despilfarro de alimentos

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¿Cuántas veces hemos dejado de comernos una naranja o una manzana porque tenía manchas, marcas o una forma diferente? Lo cierto es que nuestra sociedad come por los ojos, y tendemos a evitar consumir aquellos alimentos que, en cierta medida, no cumplen con los cánones de belleza establecidos, a pesar de que puedan aportarnos el mismo sabor o valor nutricional.

El 40% de los alimentos producidos termina en la basura mientras la humanidad sufre una crisis alimentaria crónica.  En el caso de nuestro país, España se posiciona en séptimo lugar, despercidiando anualmente una cantidad aproximada de hasta ocho millones de toneladas de alimentos.

Es por esto que ha nacido el movimiento ‘Ugly Food’. Esta iniciativa es uno de los retos de la ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) para el año 2030, y consiste en reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita en la venta al por menor y a nivel de los consumidores, y en disminuir la pérdida de alimentos a lo largo de las cadenas de producción y distribución, incluidas las pérdidas posteriores a las cosechas.

Tanto a nivel nacional como internacional han surgido diferentes iniciativas dirigidas a aminorar el despilfarro para construir un mundo más sostenible.

Aunque en España, el movimiento ‘Ugly Food’ no ha despegado todavía, sí que en Europa (en particular en países como Alemania, Francia y Reino Unido) han nacido varias iniciativas relacionadas con esta corriente para sensibilizar al consumidor.

Cada vez existen más empresas que buscan acercarse a una mejor sostenibilidad nacional y mundial, introduciendo una actividad innovadora de reciclaje, luchando contra el despilfarro de alimentos, el no-aprovechamiento y la crisis alimentaria y ofreciendo productos de menor coste y con las mismas características nutricionales. La idea surge de la concienciación individual y social del consumo responsable de los recursos de cada país.

Además, el hecho de aprovechar las cosechas en su totalidad, ayuda a reducir las emisiones de CO2 en la atmósfera. Según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el 8% de las emisiones de gases de efecto invernadero y CO2 son producidas por el despilfarro de alimentos.

Cada vez son más los adeptos que se unen a este movimiento. Aseguran que encuentran más atractivos y sanos a estos alimentos, ya que al presentar algún tipo de deformación, la posibilidad de que sean ecológicos es mayor. Confirman sentir que cuando adquieren estos productos están llevándose a casa alimentos de más calidad.

En España ya hay algunas campañas que luchas por esta idea, como Espigoladors, una empresa fundada en Cataluña que recolecta vegetales que son estéticamente feos y los dona a entidades sociales, sin ánimo de lucro. También cuentan con su propia marca que podrás encontrar en algunos establecimientos concretos.

Si quieres contribuir a esta iniciativa, olvídate de los supermercados y las multinacionales, y busca pequeños negocios que trabajan con agricultores y distribuidores locales.

 

Autor

Grado de Comunicación Audiovisual por la Universidad de Salamanca, Máster de Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela.