Elsa Martínez, Directora de Comunicación de Mascarillas Béjar, nos concede una entrevista entre su saturada agenda en la que nos ha contado cómo esta empresa se reinventó hasta convertirse en una empresa pionera en la fabricación de mascarillas desde el municipio salmantino de Béjar.
¿Cómo surgió la idea de crear la empresa?
La empresa es fruto de la pandemia y la necesidad de dar una solución rápida a una crisis sanitaria brutal. Teníamos una empresa textil de base que queríamos reconvertir y actualizar y justo, en ese momento, se propagó el virus COVID 19 creando una situación excepcional de alto riesgo mundial. Nos planteamos que podríamos ser parte de la solución, y nos rehicimos y reconvertimos como empresa textil sanitaria de inmediato. Una “aventura” y apuesta de alto riesgo que salió bien tras mucho esfuerzo, sacrificio y voluntad únicas.
¿Por qué elegisteis Béjar y no otro lugar?
Béjar es un sitio idóneo por su tradición textil, por la formación en este sector industrial tan concreto que tienen los trabajadores, los profesionales del sector y los técnicos. Es un ‘knowhow’ que nosotros valoramos muchísimo y que es vital para desarrollar este proyecto.
Habéis decidido sacar una línea de mascarillas compostables, ¿cuál es el fin?
El fin es CUIDAR NUESTRO PLANETA; contribuir a generar seguridad con la enfermedad sin aumentar los riesgos de salud de nuestro entorno. Por eso, y gracias a esta línea realizada con PLA, la vida de la Tierra y su futuro es por fin compatible con protegernos del temido virus COVID con la misma eficacia. Porque el volumen de residuos que el COVID ha generado no es capaz de absorberlo nuestra Naturaleza. Po eso, nosotros nos vimos en la responsabilidad también de intentar eliminar de una vez estos residuos que tardan 300 años en desaparecer de nuestros mares, campos… Y ahí entra la BIODEGRADABILIDAD COMPOSTABLE, en este futuro inmediato que hay que cuidar y proteger.
Un gran proyecto ECO que se ha venido investigando desde el inicio de esta pandemia. En ella, podemos encontrar Mascarillas Quirúrgicas IIR y FFP2, que son las más demandadas por su seguridad y propiedades filtrantes; y las transparentes OLIV, también compostables y biodegradables.
Además de las mascarillas, ¿qué otros productos ofrecéis?
Mascarillas Béjar se centró en la fabricación de Mascarillas Quirúrgicas IIR, las revolucionarias y nanotecnológicas NAN300 y las FFP2 con un claro compromiso con la ciudadanía para ayudar a hacer frente a la pandemia. Después creó la matriz TEXTIL BEJAR, desde la que también se ofrecen patucos, gorros, EPI’s y guantes. Un servicio completo de textil sanitario y fabricado en España con la garantía española y europea de producción de alta calidad y perfecta cualidad a precios, además, aceptables y correctos para que la pandemia encuentre solución propia.
¿Cómo conseguisteis satisfacer tan rápidamente la gran demanda de mascarillas que hubo al comienzo de la pandemia?
Con mucho esfuerzo de toda la empresa, desde el director general al operario de almacén. Con una implicación constante y total de todas las partes implicadas, se pudo poner en marcha este proyecto que ha sido reconocido internacionalmente y largamente premiado en nuestro país. Con ello, no solo se vende en España, sino que se ha comenzado con la exportación de producto ‘Made In Spain’ a otros países de Europa y Estados Unidos.
¿Ha habido algo realmente complicado para la empresa durante este tiempo?
Todo ha sido una aventura, dado que desde los inicios ha sido un proyecto a contracorriente, una grandísima apuesta en medio de un mar de problemas estructurales mundiales. Los transportes de las maquinas, su adquisición, su montaje, los tejidos técnicos y sus dumpings constantes en el mercado mundial… el cierre de China que prohibió la exportación de materiales técnicos textiles en pleno Mayo de 2020, la búsqueda de proveedores alternativos, la lucha con la venta online, la variación del Covid y las distintas OLAS que nos han hecho ir modificando nuestros hábitos y producción…
Ha sido TODO UN RETO que hemos conseguido con sobresaliente porque este equipo que es ‘ICWHOLDING’ nunca se rinde, y muchos menos con retos tan increíbles como este que ha sido y es MASCARILLAS BEJAR.
¿En algún momento os habéis visto obligados a aplicar los ERTEs?
Nunca, todo lo contrario. Nosotros hemos reconducido la fuerza laboral para multiplicarla y solidificarla con mucha seriedad y gracias a que la necesidad de nuestros productos nos hacía imprescindibles para muchos hogares españoles que no tenían acceso a ninguna mascarilla durante meses. O sus precios eran brutales o directamente no podían encontrar en ningún sitio o estaban racionadas en España. Ahí, en medio de la furia de la primera etapa de la pandemia, surgió MASCARILLAS BEJAR, y miles de casas españolas, confinadas, pudieron tener sus mascarillas perfectas, impecables y españolas en tiempos récord en sus direcciones, sin salir de casa. Orgullo es poco. Hoy somos una empresa con alrededor de 100 empleados entre puestos directos e indirectos.
¿Qué ha sido lo más gratificante para la empresa en este último año y medio?
Poder ver que, con el esfuerzo de todos, repito desde el director general hasta el operario de almacén, se ha podido crear en tiempos de pandemia una empresa eficiente y próspera, que ha sabido reinventarse para ponerse al frente de la producción de productos del textil sanitario. Un sector que hace años había desaparecido por completo de nuestro país.
¿Cómo ves el uso de la mascarilla a corto plazo?
La mascarilla es un producto que, en general, se tiene que seguir usando. Si bien las medidas se han relajado, no debemos de rechazar su uso, ya que en interiores, relaciones cercanas… el virus se propaga con mayor facilidad y la única barrera que tenemos ante él, además de la vacuna, son las mascarillas.
¿Qué futuro le espera a una empresa como Mascarillas Béjar?
Mascarillas Béjar se ha creado como un proyecto pionero y a largo plazo. Las mascarillas siguen siendo un producto de primera necesidad en diferentes sectores como son los hospitales, centros de salud, dentistas, clínicas, centros educativos, interiores de cines, centros comerciales… Además, en este momento China vuelve a sufrir un ‘dumping’ con precios, transportes y carga logística bloqueada mundialmente. Así que MAS QUE NUNCA, ahora, la PRODUCCION PROPIA ES VITAL Y LO SERA.