- Hace pocos días se ha conseguido rescatar a una familia australiana, que estuvo 48 horas perdida en el corazón de Australia, con pocas reservas de comida y agua debido a un fallo casi mortal del Google Maps.
Antes de hablar de Google Maps, es indudable que nuestra generación, y sobre todo las más actuales, que cada vez han ido creciendo con una mayor influencia y sinergia para con las nuevas tecnologías. Hemos acabado generando una dependencia significativa, respecto a todos aquellos avances que nos facilitan la vida en el día a día. Aunque cabe decir, que las generaciones más mayores, también pecan de sobre dependencia de la tecnología, porque al fin y al cabo, nos hacen todo más sencillo.
Sin embargo, parece que hemos llegado a un punto, en el que debemos discernir lógicamente. Cuando debemos depender únicamente de la tecnología, y cuando deberíamos combinarla con algunas de las viejas prácticas que nos han permitido salir adelante en décadas anteriores.
Tal es el caso de la familia Aspinall, que iban hacia la ciudad de Adelaide, desde Queensland para visitar a unos familiares. Un viaje en coche de aproximadamente 1.800 kilómetros que tardaría en realizarse entre 21 y 23 horas. Como guía para este viaje, contaban con el Google Maps, una de las herramientas más funcionales que podemos llevar para una travesía. Precisamente porque su Gps, que se actualiza constantemente, y muestra información adaptada a la situación y condiciones del momento, hace que sea casi imposible perderse.
Pero cabe decir, que un viaje kilométrico por Australia, que conlleva cruzar de una punta del país a otra, no es lo mismo que ir hasta Zamora desde Salamanca. Y la familia, en su ingenuidad, esperaba ir parando por el camino para agarrar algo de comer y beber, según iban avanzando con el coche, especialmente para sus hijos pequeños.
El error fatal ocurrió desde el momento en que empezaron su camino. Google Maps les había seleccionado de manera automática, la ruta más corta para llegar hasta Adelaide. Una ruta que pasaba por el corazón de Australia, y que les permitía dar menos vueltas, salvando un par de horas de viaje que acabaron por convertirse en 48 de retraso y angustia. Un problema que podría haberse solucionado con un poco de pensamiento crítico, algo de preparación para un viaje tan largo, y unos cuantos mapas de las carreteras hasta el punto de destino. O incluso, preguntando a los familiares que viven en el punto del destino.
Según cuenta la familia, para ellos todo comenzó cuando la aplicación les empezó a guiar por caminos de tierra. Para su desgracia, la senda marcada fue haciéndose cada vez más estrecha y complicada. Cuando se quisieron dar cuenta, el SUV en el que viajaban estaba totalmente atrapado en un lugar sin rastro de civilización, ni cobertura. Con su única guía estropeada.
Por suerte para ellos, los familiares estaban al tanto del viaje de la familia, y al ver que ni llegaban ni contestaban. Contactaron con las autoridades y se formó un operativo de búsqueda kilométrico, que duro alrededor de 48 horas. Culminando con el rescate de la familia, gracias a que uno de los helicópteros de búsqueda los localizo.
Mientras que en este caso podemos decir que hubo un final feliz. Si cabe preguntarse lo que habría pasado, si el equipo de rescate los hubiera encontrado 24 horas más tarde. La realidad es que las consecuencias habrían sido fatales, gracias al coctel perfecto, un chorro de dependencia completa de la tecnología, y otro de ingenuidad humana.
De este modo, la noticia es un ejemplo del porqué este tipo de herramientas están destinadas para ser usadas como medio de apoyo, o combinadas con los mapas de viaje en recorridos tan largos. Por otro lado, si ves que una ruta más corta te lleva por un recorrido extraño o inaccesible, como por ejemplo, el medio de Australia, en vez de las carreteras principales. Sería recomendable que hicieras las horas extra de la ruta más lógica.
Para concluir, no es ninguna sorpresa que nuestra tecnología puede fallar, más que nada, porque está creada por nosotros, y nosotros también cometemos fallos o errores. Por ello, deberíamos tomarnos la dependencia tecnología menos a la ligera. Quien sabe como será el mundo dentro de 50 años, pero no podemos depositar nuestra fe ciega en máquinas o programas solo porque nos hacen la vida más sencilla, al igual que tampoco depositamos una fe ciega en las personas. Al fin y al cabo, los seres humanos deberíamos manejar la tecnología con mente crítica y escepticismo, pero abriéndonos a sus posibilidades.
Link para recordar algunos episodios recientes de problemas tecnológicos. Algunos os traerán recuerdos.