La Casa Lis, Museo de Art Nouveau y Art Decó

- en Cultura

De la combinación perfecta entre continente –Casa Lis de Salamanca- y contenido –colecciones artísticas- surge un Museo, el Museo de Art Nouveau y Art Déco, que fue inaugurado en la primavera de 1995 tras la generosa donación que el coleccionista Manuel Ramos Andrade hace a Salamanca.

La Casa Lis es un palacete urbano enclavado en la antigua muralla de la ciudad mandado construir por D. Miguel de Lis (1855-1909). A las puertas del siglo XX, este propietario de una próspera fábrica de curtidos ordenó con fondos propios levantar este hermoso edificio al arquitecto Joaquín de Vargas y Aguirre.

Las características del solar sobre el que se edificó la Casa Lis, irregular, enclavado sobre una muralla y con un fuerte desnivel en su lado sur, hubiesen podido representar serias limitaciones. Pero Joaquín de Vargas las resuelve de forma magistral: organiza toda la vivienda en torno a un patio interior que sirve para distribuir las estancias y diseña una fachada construida con hierro y vidrio siguiendo los conceptos de la arquitectura industrial.  Para salvar el desnivel existente hasta llegar al actual paseo del Rector Esperabé, idea una escalera que permite crear unas terrazas ajardinadas y una gruta cubierta de rocalla que aligera el conjunto. El resultado es uno de los pocos ejemplos de arquitectura industrial empleada para uso residencial, único por su espectacularidad y por la audacia arquitectónica con que Vargas fue capaz de resolver los condicionantes del proyecto.

Pero la Casa Lis reserva una sorpresa más: su fachada norte es uno de los pocos ejemplos de arquitectura modernista que podemos encontrar en Salamanca. Construida en piedra y ladrillo, destaca su puerta de acceso y el movimiento orgánico de las verjas de hierro de una deliciosa delicadeza Art Nouveau. La construcción de la Casa Lis debió de ser rápida, en 1905 se reconstruye la fachada norte y en 1906 se inaugura la vivienda. Pero fue disfrutada poco tiempo por su promotor, y al poco tiempo se traslada a ella el que sería el rector de la Universidad, D. Enrique Esperabé de Arteaga (1869-1966). Después fue habitada por diversos inquilinos hasta que en la década de los 70 comienza un período de deterioro, degradación y abandono. Hasta que en 1981 el Ayuntamiento consciente del valor del inmueble inició un proceso de expropiación y consiguió sacarla de la ruina.

Hoy en día, el edificio es la sede del Museo Art Nouveau y Art Decó y en sus salones se exhibe una parte de los fondos donados por D. Manuel Ramos Andrade (Navasfrías 1944- 1998). Este personaje de familia muy humilde, pasa su infancia en el pueblo hasta que a los 14 años emigra con su madre al País Vasco. En 1964 se trasladan a un pueblecito de la zona de Lyon, donde obtiene un título de formación profesional y aprende perfectamente el francés. Al año siguiente, ya solo, emigra a Australia donde comienza su actividad empresarial.

Con sus primeros 3.000 dólares compra un pequeño almacén de trastos viejos y abre su primera tienda de antigüedades. En tan sólo cuatro años consigue abrir una pequeña cadena de tiendas. Ante la enfermedad de su madre decide venderlo todo y volver a Francia para hacerse cargo de ella.

En 1972 toma la decisión de instalarse en España y llega a Barcelona donde compra una tienda. A partir de este momento Ramos Andrade se convierte en un viajero infatigable. Recorre gran parte de los países de Europa comprando y vendiendo y sobre todo obteniendo una información sobre los movimientos que en un futuro tendrán gran auge. La experiencia que le ha dado su trabajo en Australia y otros países europeos le hacen ver que el negocio de las antigüedades no se ha renovado en España. Así el 23 de septiembre de 1983 adquiere la primera planta, unos 1.000 metros cuadrados, del edificio situado en el nº 155-157 del Paseo de Gracia, y crea el Boulevard dels Antiquaris de Barcelona, con setenta y tres tiendas. Este centro, el primero en España que incorpora el concepto diáfano y lujoso en las tiendas de antigüedades, siguiendo el estilo del Louvre des antiquaires de París, creó un precedente que fue más tarde imitado en otras ciudades españolas.

En 1990 Ramos Andrade decide donar su importante colección de Art Nouveau y Art Déco a la comunidad de Salamanca. Y en 1995 vio como la Casa Lis, con un recuperado esplendor, abría de nuevo sus puertas, ésta vez para exponer sus colecciones únicas en España. Actualmente, una gran vidriera emplomada, realizada por el taller Villaplana, siguiendo los diseños de D. Manuel Ramos Andrade, cubre el patio central. Las claraboyas y cerramientos elaborados en el mismo taller han recuperado las vidrieras artísticas que ya engalanaban la vivienda de D. Miguel de Lis en 1906 y la fachada sur, de un delicioso cromatismo, se ha convertido en una de las imágenes más representativas de Salamanca.

El edificio exterior y sus interiores

La fachada norte, el acceso por la calle Gibraltar, es la única muestra de modernismo en la ciudad de Salamanca. El conjunto, formado por fachada de dos cuerpos, patio y verja, es de gran sencillez. La primera planta y las verjas están decoradas según las ideas del Art Nouveau belga mientras que la puerta de madera, en un arco bajo, posee motivos florales y acuáticos, resaltados en relieve.

La fachada sur, que da al río y recibe luz la mayor parte del día, es una espectacular combinación de clasicismo y modernidad. Por encima del muro de piedra se sitúan dos galerías de hierro y cristal, en el centro una escalera que se bifurca hacia una gran terraza abierta.

El uso del hierro, material constructivo de la época, tanto en la fachada sur como en el patio central, con matices expresivos aporta un diseño innovador que supera a la función estructural. Ejemplificado en los calados de las enjutas de los arcos del pórtico, en los herrajes de los miradores o en las finas columnas de fundición del taller de Moneo.

El patio central consta de galerías adinteladas apoyadas en columnas de fundición. En el piso inferior destaca la decoración modernista de los estucos de puertas y frisos corridos. En el piso superior de la galería destaca la decoración de los herrajes y la representación de la flor de lis, en honor al apellido de su promotor.

Si bien la concepción inicial del patio, usado el edificio como vivienda familiar, era abierto, en la actualidad ha sido cerrado con una vidriera emplomada realizada por el artista catalán Juan Villaplana según diseño de Manuel Ramos Andrade. En la vidriera prima la utilización de una amplia gama de colores con los que representar el cielo, las nubes, la luna o las estrellas.

La Casa Lis, posee otras vidrieras en ventanas, en las galerías de la fachada sur, o en el lucernario de la escalera central que dan al edificio una riqueza cromática aún más atrayente y auténtica para su época. En definitiva, las vidrieras son hoy un conjunto más de piezas de arte en el Museo de Art Nouveau y Art Déco.

Hasta llegar a su actual de Museo, la Casa Lis ha tenido muy diversos moradores, ha pasado por diferentes inquilinos y dueños hasta que una vez abandonada y arruinada pudo ser expropiada por los primeros ayuntamientos democráticos, salvándola de la ruina y destinándola a Casa de Cultura, haciendo las inversiones oportunas para recuperarla y dotarla del esplendor actual.

Posteriormente, con la cesión por parte de Manuel Ramos Andrade de su colección de Art Decò y Art Noveau a la ciudad, se creó en este edificio el museo dedicado a estos estilos artísticos. Cuenta con 20 salas para albergar la colección de muñecas y porcelanas, con diferentes obras, sala de investigación y biblioteca, zona de descanso y tienda.

Las obras de arte

Ramos Andrade, anticuario que había recorrido Europa comprando y vendiendo piezas, se había ido reservando aquellas que, dentro de las artes decorativas de los movimientos Art Nouveau y Déco, además de conservarse en buen estado, eran auténticas obras de arte.

El visitante puede contemplar hasta 200 piezas de vidrio, entre ellas una exquisita colección de lámparas y jarrones de vidrio doblado y grabado al ácido del francés Emile Gallé y las creaciones del austriaco Loetz con el uso de una exclusiva técnica del vidrio de reflejos metálicos. Además de los jarrones vidriados en metal y lustrados de Zsolnay, frascos de perfume, figuras de cristal traslúcido e irisado, lámparas y juegos de mesa.

La colección de muñecas de porcelana es, con 300 piezas, la mejor muestra pública a nivel mundial con muestras de las compañías francesas y alemanas más significativas: Jumeau, Bru, Steiner, Simon & Halbig o Kestner.

Entre los juguetes, o las colecciones más infantiles, que se muestran en el Museo cabe mencionar la colección de muñecos de circo del alemán Sétif, los Piano Babies de Heubach y los Kewpies basados en los dibujos de Rose O’Neill.

Las criselefantinas, delicadas figuras de bronce y marfil, son, con 120 piezas, una de las principales colecciones con representación de los escultores más notables: Preiss, Poertzel, Roland Paris… Entre los 52 artistas que firman las criselefantinas del Museo está el rumano Demetre H. Chiparus, que durante su estancia en París observando a los bailarines rusos, recuperó la belleza de la Grecia clásica en la pieza “Bailarina Egipcia”.

El Museo dispone de una completísima muestra de muebles de representantes de la Escuela francesa de Nancy como Emile Gallé y Louis Majorelle y de la Escuela catalana como Gaspar Homar y Joan Busquets.

El Museo expone joyas de René Lalique, de Luis Masriera y Huevos de Pascua del ruso Carl Fabergé que trabajó tanto para la Casa Imperial rusa como para la burguesía europea, y porcelanas de Sèvres y de las escuelas italianas de Capodimonte y de Lenci.

Pero las artes decorativas también se extienden hasta los esmaltes de Limoges, los bronces Viena y los bronces de Juan Clará, las pinturas de Joseph María Tamburini o Celso Lagar, las esculturas de la belga Claire Jeanne Roberte Colinet, los abanicos, los pañuelos…

Conflicto de la Casa Lis

En abril del 2002 el museo entró en crisis debido al conflicto surgido entre Pedro Peréz Castro y el alcalde Julián Lanzarote que motiva la salida del Ayuntamiento del Patronato de la Casa Lis.

En Enero del 2004 el Museo cierra de martes a viernes todas las semanas ante la imposibilidad económica de mantenerse abierto, pocas semanas despues, en febrero comienzan a enviarse anónimos con información confidencial, estos anónimos se enviaron durante 4 meses, se enviaron 360 anonimos de 30 folios a personas de relevancia social y 8.000 anónimos informativos de 5 folios a diversos ciudadanos. Seguramente el objetivo de estos anónimos era mermar el amplio apoyo popular que estaba recibiendo Pedro Peréz Castro aunque para ello se usará información confidencial.

En mayo el conflicto entra en una nueva fase cuando el Ayuntamiento de Salamanca retira su aportación económica al museo y en junio los habitantes de Navasfrías (localidad del fundador de la Casa Lis) reciben los anónimos. Ante esta situación Pedro Peréz Castro denuncia la campaña de anónimos, el 16 de junio, Julián Lanzarote anuncia que Ángel Porras se declara culpable de la campaña de anónimos y exculpa de cualquier responsabilidad a cualquier otro miembro del ayuntamiento.

Tras unos meses de litiguios, en los que se obligaba al Ayuntamiento de Salamanca a abonar 400.000 euros de subvención y la cesión de la Casa Lis al ser parte del contrato de fundación, en diciembre del 2005 con la mediación del rector de la universidad Enrique Battaner se logra un principio de entendimiento con la entrada al patronato de la fundación de la Junta de Castilla y León, y con la elección del concejal del ayuntamiento Fernando Rodríguez como presidente del patronato.

Se encuentra en: Calle Gibraltar, nº 14

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