La industria del videojuego, ¿entorno seguro?

- en Cultura

A día de hoy, la industria de los videojuegos está experimentando un fuerte crecimiento del 20%. Debido a las restricciones del coronavirus, se ha fomentado aún más la práctica de los videojuegos al ser una forma de sociabilización segura donde se mantiene la distancia de seguridad. Dentro de esta industria no solo se encuentran las consolas, sino también los teléfonos móviles y cualquier otro aparato que sirva para el entretenimiento, además de que el público es heterogéneo, es decir, incluye tanto a jóvenes como adultos. Para hacer frente a la gran y creciente demanda de videojuegos, se aumentó la producción en junio de 2020. Sony, por ejemplo, encargó al menos un 50% más de unidades de las previstas inicialmente. Los videojuegos suelen tener un coste bajo, pero debido a la alta demanda, este coste irá en aumento. Como todas las demás industrias, la de los videojuegos tiene su propia cadena de valor con diferentes eslabones.

El primer eslabón de esta cadena son los desarrolladores. Estos, se encargan del diseño creativo de la idea, la elección de la tecnología, el argumento y el canal a través del cual se jugará. Este enlace requiere más de un año de trabajo y aportaciones de varios grupos interdisciplinarios. El motor de la industria se encuentra en el otro lado, los fabricantes de consolas. Tres fabricantes están a la cabeza del sector: Nintendo, Sony y Microsoft. Hay mucha competencia entre los equipos que ofrecen además de participar en los demás eslabones de la cadena, directa e indirectamente.

El segundo eslabón son los publicistas los cuales se encargan de que el concepto de los desarrolladores se convierta en un producto final. Además, también se ocupan de la comercialización, la financiación, la política de precios y la relación con los distribuidores y minoristas.

El tercero de los eslabones son los distribuidores, cuya participación viene determinada por el canal elegido por el editor. Los juegos llegan entonces al último punto de la cadena de valor, los consumidores.

Desde que existe la industria de los videojuegos, ya han provocado un cambio continuo en los modelos de negocio. Empezó en forma de máquinas recreativas y luego evolucionó hacia las primeras consolas de sobremesa. A partir de ese momento, la venta de copias físicas (CD, DVD, cartucho…) en tiendas especializadas o grandes almacenes se convirtió en la forma más eficaz de generar beneficios. Sin embargo, la industria de los videojuegos no lo tuvo fácil debido a la gran cantidad de capital invertido, la escasez de espacios de venta y la susceptibilidad a la piratería. Por todo ello, fue necesario cambiar el modelo de negocio e implementar procesos más avanzados para la obtención de los videojuegos: Pay per Play, publicidad en juegos, servicios de venta online, free to Play, suscripciones con pagos mensuales… Algunos de estos modelos de negocio se utilizan desde hace años, pero sólo ahora se están adoptando de forma generalizada. Esta forma de obtener beneficios distintos a lo habitual no pretende ser la definitiva sino alternativa a los juegos pirateados.