A veces, formas difusas se nos presentan en la vida, formas que, con el paso del tiempo se han ido convirtiendo en lagunas y otras se terminaron esparciendo en alguna parte de nuestra memoria, éstas van y vienen entre nuestros recuerdos, como si se tratara de un presagio o simplemente del trabajo nuestras neuronas, haciéndonos recordar aquello que es necesario reconfigurar en nuestro día a día.
La desesperación, es un instrumento a veces insano, que la vida utiliza, para colocar ante nosotros, muchas formas para recomponer el camino andado y encontrar en dicho sendero, aquello que es necesario rescatar para volver y construir un mejor mañana en nuestras vidas. Aunque en ocasiones, la suma de todo esto nos lleve a más retos y no nos de en primera instancia las respuestas que esperamos, está en nosotros, batallar diariamente con todo aquello, que nos pueda derrumbar lo que hemos ido reordenando con paso firme en nuestra vida.
Desde éstas premisas, creo yo, surge “El resplandor” novela de ciencia ficción y terror del escritor norteamericano Stephen King. El autor, aborda en esta espléndida obra, cada una de las batallas a las que se enfrenta una familia, es decir que, hace un retrato profundo desde una mirada terrorífica sobre los problemas que a diario, tienen que superar tanto los padres como los hijos para seguir formando un hogar, en el que todos sean capaces de subsistir sin devorarse los unos a los otros. Esta parte de la obra me parece una genialidad, ya que King nos muestra todos los miedos y demás sensaciones que pueden embargar a cada miembro de la familia, sin pasar por alto que estamos ante una ficción.
Debo agregar que, es una genialidad la manera en que el autor aborda este tema tan sensible y de como utiliza lo onírico para repensar la realidad. También es destacable que, el escritor se atreva a contar su historia desde el dolor de la mujer, y desde el pánico que puede causar un padre que por causa de los excesos, ha perdido los estribos y decide atacar a su hijo hasta dejarlo aterrado, traumado y lleno de una inmensa cantidad de inseguridades.
También, me parece brutalmente hermosa la estructura de la novela y la forma en que el autor, desde una voz anónima narra lo grotesco. Las figuras literarias son potentes, el uso de la sinestesia es recurrente, King utiliza diferentes mecanismos poco convencionales dentro de la literatura, para acercarnos al nudo de la historia y hacernos volver al principio, ya que en la obra tanto el final como el inicio, están atados por un cordón que los une y se inmola a una estética literaria muy bien fraguada.
“El resplandor” es una denuncia contundente de la violencia intrafamiliar, contada por King desde la imagen de un padre que ha tenido una suerte bastante adversa, y que ha decidido utilizar el alcohol para coagular sus miserias. Llevándose de encuentro a sus parientes, y arrastrándolos a una secuencia inimaginable de miedos atroces y de traumas, que hoy día pueden ser contados por muchas familias alrededor del mundo, que han sufrido de este horrendo mal en algún momento de la formación de sus hogares.
“El resplandor” es una novela que toma vigencia cada día, mientras más frágil se vuelve nuestro mundo, más fuerte se hace el brillo grotesco que ilumina el declive, en el que ha caído un eje autónomo y central de la sociedad. Es decir que, es un eterno retorno desde la robusta narrativa de Stephen King, hasta los tiempos violentos por los que transita un hogar, en cualquier parte de nuestro planeta tierra.