- La ciudad castellano leonesa ha sido protagonista en numerosas ocasiones por ser escenario de famosas películas
Son miles los estudiantes que cada año eligen la ciudad de Salamanca como escenario para una de las etapas más importantes de su desarrollo académico: la universidad. Pero una vez que el talento está exprimido, ¿por qué no utilizarlo como decorado para algo mayor? Durante la transición de este artículo hablaremos de cineastas que han elegido la provincia charra como elemento mayor, como plató que observar para siempre desde un patio de butacas.
Luis Buñuel (1900-1983) fue el primero en elegir la provincia como marco para una de sus grandes películas. No hablamos de “Un perro andaluz”, pero sí de “Las Hurdes, tierra sin pan” rodada concretamente en La Alberca en 1933 desde donde Buñuel realiza un repaso en forma de documental por una de las regiones más pobres y menos desarrolladas de la España de la época. A día de hoy, La Alberca puede presumir de ser una de las localizaciones donde más películas se han rodado siendo un punto de referencia para el cine ya que entre otras, ha sido escenario de “Marcelino pan y vino” de Ladislao Vajda o de “La Marrana” de José Luis Cuerda.
Pero si continuamos recorriendo la historia, nos topamos con un hecho histórico ya que en mayo de 1955 se produjeron las llamadas “Conversaciones de Salamanca”. Durante este encuentro los lazos de los nuevos y los viejos cineastas de la época se cruzaron, creando un punto de inflexión en la historia del cine tal como hoy lo conocemos. Profundizando un poco más queda destacar que fue Basilio Martín Patino (1930-2017), natural de Lumbrales (Salamanca) uno de los promotores de este cinéfilo encuentro. Salamanca no cabe duda que es tierra de escenarios, pero también madre de buenos cineastas: Chema de la Peña, Antonio Hernández, Isabel Ocampo, Gabriel Velázquez, Carlos Therón… son sólo algunos nombres de una larga lista que acompañarán a la ciudad con orgullo.
No sólo han sido sus alrededores, sino que también la capital la utilizada como elemento escenográfico en numerosos trabajos. Ejemplo de ello lo encontramos en la serie “Still Star-Crossed” estrenada en 2017 y que inspirada en Verona, encontró en La Clerecía, en el Palacio de Anaya e incluso en el Patio de Escuelas Mayores un lugar donde rodar. Mucho más reciente tenemos “Mientras dure la guerra” de Alejandro Amenábar. Rodar en Salamanca es contar sobre la Plaza Mayor y el Café Novelty y por supuesto lo es también nombrar a Unamuno figura ilustre de nuestra historia.
No entenderíamos el cine actual sin palomitas, butacas y una gran pantalla, por eso, el cine en la ciudad charra no se entendería sin Van Dyck. La gran trayectoria de estos cines es abrumadora ya que además de acercar a los ciudadanos las novedades de la gran pantalla, ofrece también numerosas actividades para promocionar la cultura entre las que destacan los talleres de iniciación al cine, el ciclo Filmo Van Dyck o la Semana del cine de los idiomas. Desde el cine y sus espacios, Salamanca continua siendo un espacio seguro desde el que promocionarse y favorecer la instrucción cinematográfica.