Continuamos cogiendo forma, si es que nos deja el agua prevista

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ruta bicicleta alba de tormes

Sigo de vacaciones unos días más pero ya en casa. De todas formas viene bien para ver si ponemos todo en orden después de la obra que nos ha dejado todo patas arriba. La semana antes de bajar a Cádiz la pasé sin afeitarme porque no sabía dónde tenía la máquina. De todas formas después me olvidé llevarla y me pasé los 5 días allí también sin afeitarme, así que un poco más y termino dejándome barba.

Al final, el día antes de venirnos para Alba, sí pude nadar un rato en el mar. El agua estaba más o menos tranquila en la zona de las boyas y la temperatura para media hora o tres cuartos estaba soportable sin el neopreno, aunque a la salida tarde un buen rato en entrar en calor. Esta vuelta anticipada me dejó sin la posibilidad de participar en la travesía del lago de Arcos, pero en realidad tampoco pasa nada porque lo cierto es que no estaba preparado. Es lo que tiene casi no haber practicado ninguna actividad deportiva en un mes.

Y tal y como conté en el último artículo, ahora hay que volver poco a poco a la rutina, incluida la de escribir, y me está costando, todo hay que decirlo. Por fin volví a coger la bici. Debería haber salido solo por lo menos una vez para ir cogiendo ritmo, pero reconozco que tenía ganas de hacerlo en grupo, aun a sabiendas de que iba a sufrir. Me marqué el límite de unas dos horas porque no estaba para mucho más y así fue. Quedé con los compañeros del club ciclista para una ruta MTB por las cercanías de Alba. Lo primero que tuve que hacer antes de nada fue hinchar las ruedas porque la bici de montaña hacía dos meses que no la cogía y habían perdido bastante presión. Iba a ser una ruta sin cuestas, o eso me dijeron, pero hasta que tomamos el primer camino relativamente llano hubo que subir y subir. Buen calentón para empezar y tanto que no notaba para nada el fresquito de la mañana. Después la ruta fue más llevadera y Manolo y yo nos volvimos antes, él por tareas que tenía que hacer y yo porque no quería pasar de las dos horas que había previsto. Hice bien porque acabé justito y no era cuestión de sufrir más de la cuenta el primer día. Como casi siempre, entre unas cosas y otras, extrínsecas e intrínsecas, la ruta fue entretenida y acabé con menos dolor de piernas y culo del que pensaba, aunque tuve las piernas cargadas el resto de la mañana. A ver si de aquí a dos semanas me puedo poner a tono porque me gustaría estar en la quedada de los amigos del club de Peñaranda el día 25, pero para ello todavía debo aumentar kilómetros y tiempo en estas dos semanas que restan y no creo que me dé tiempo a más de un par de salidas. Ya iremos viendo.

Por cierto, que además hablamos del tema en la ruta de bici. Estarán a punto de salir las inscripciones para la Media Maratón de la Diputación de Salamanca. En otras circunstancias ya estaría aumentando distancia para ir preparándola, pero no es poco que salga la hora de costumbre, así que también habrá que ir viendo la posibilidad de participar en ella con un mínimo de garantías. Mucho quiero hacer y poco tiempo tengo y más en cuanto empiece a trabajar de nuevo. Sí me gustaría correrla porque estos últimos años es la única media a la que puedo asistir antes de que empiecen todas las actividades de la escuela de atletismo y los fines de semana se lo dedique a ellos.

Y siguiendo con el tema de carrera. Este lunes salí por `mis´ caminos y cuestas a correr los 60 minutos de costumbre y me costó acabar, pero es que ese recorrido ya no era el paseo marítimo de Cádiz, como la semana pasada. Con la presión de la lluvia que decían que llegaría y que, al menos hasta la hora de escribir el artículo, se ha quedado en cuatro gotas que me cayeron, recorrí 11 kilómetros, eso sí, con una humedad que sí que se parecía a la del poniente en el sur. Y por cierto, por las cuestas de los caminos habían hecho regaderas a los lados cada cierto espacio para desviar el agua a la cuneta y que no los destroce porque si el agua cae fuerte con la tierra tan seca se llevará todo por delante. A ver si es verdad que va a caer toda la que dicen que falta nos hace, aunque me trastoque todos los planes deportivos que tenía previstos para seguir cogiendo forma esta semana que me queda de vacaciones.

Autor

Corredor, ciclista y nadador aficionado. Técnico de la Escuela de Atletismo de Alba de Tormes, impulsor del grupo de iniciación a la carrera promovido por el ayuntamiento de Alba de Tormes y monitor de gimnasia para mayores. Entrenador auxiliar de natación, socorrista acuático y monitor de gimnasia en el agua. Formación como monitor de socorros y emergencias por Cruz Roja. Miembro desde sus orígenes del club Alba Running, del Club Ciclista de Alba de Tormes y desde hace un año del Club Deportivo Cádiz Costa de la Luz.