El sábado salí a dar una vuelta con la bici por la mañana. Habían pasado dos semanas desde la última vez y además me tocó hacerlo en solitario porque a la hora que habían quedado mis compañeros de club no me daba tiempo. De todas formas y teniendo en cuenta lo poco que pedaleo últimamente tampoco pasaba mucho por ir solo, aunque es mucho más aburrido, porque así podía ir a mi ritmo y sin frenar a los demás.
El recorrido sencillo, por la vía verde ida y vuelta para hacer un par de horas y no perder mucho más el poco fondo que me queda en bici. A poco de empezar me encontré a Chuchi, compañero de club, que iba dando un paseo matutino y estuvimos unos minutos charlando para después ya continuar la ruta.
Me crucé con muchos ciclistas y también con tres senderistas que al volver a pasarlos otra vez de vuelta oí como uno de ellos se quejaba de que no lleváramos silbato para avisar. Sobre este tema, primero que yo sepa no es obligatorio y segundo además innecesario porque con avisar que llegamos para que se aparten un poco basta. No voy a entrar en más polémica diciendo que sabiendo que es una vía verde y que hay bicis porque piden que se lleve silbato y por su parte iban ocupando todo el espacio y parecía que les molestaba tenerse que apartar. En fin, no pude menos que parar y de buenas maneras decirles que para qué hay que ir con un silbato pitando cuando con la voz se puede avisar de que llegamos. Me dieron la razón, no sé si porque así lo pensaban o simplemente porque no esperaban que me parase a contestarles y por mi parte continué la marcha. He de decir que en todos estos años es la primera vez que me pasa y más teniendo en cuenta que en mi caso voy tranquilo y por supuesto con precaución cuando hay senderistas o corredores a los que además saludo amablemente.
Ahora va la otra parte y es que sí que hay ciclistas incívicos que ni saludan (eso es lo de menos y allá ellos), que van como locos y no aminoran la marcha al cruzarse, que se creen que toda la vía es suya y que tienen algún tipo de preferencia. Y supongo que esos mismos son los que se saltan las señales de tráfico y los semáforos (me pongo malo cada vez que lo veo) y alguno de ellos será el que deja tirados los envoltorios de las barritas o incluso como me encontré este sábado una cámara después de arreglar un pinchazo. ¡Hay que ser guarros!
Domingo. A las pistas del Helmántico para la primera jornada de las categorías alevín y cadetes y además las repeticiones de los relevos infantiles y juveniles que tuvieron que anularse en su momento debido a la lluvia que cayó cuando debían correrse estos.
La mañana estuvo entretenida porque había muchos niños y muchas pruebas a las que estar atentos, por no decir lo que se venía encima a la hora de los relevos para tener todos preparados, teniendo en cuenta los niños que iban, las ausencias y que no llegara ninguno tarde a la cita. Tanto es así que para cerciorarme de que no todo estaba correcto a la hora de confirmar los relevos y el orden de estos, llamé a los que no habían llegado todavía para saber que estarían a la hora.
Esta vez los resultados si son orientativos de cómo estamos en la competición de cara a la segunda jornada y a las finales y habrá que ir ajustando algunas cosas, sobre todo en el tema de los equipos infantiles y cadetes. Eso sí, la jornada se alargó bastante y llegamos a casa a comer más tarde de las 4, cosa que ya preveía y por ello me llevé un sándwich y una bebida para tomar a media mañana.
Y lo mejor, como el postre en las comidas, lo dejo para el final. También este domingo hemos vivido un hito en lo que respecta a la gente que corremos en Alba y comarca y quiero recalcar lo de la comarca porque es una parte importante de este grupo. Ya tenemos nuestras camisetas, están repartidas las primeras y algunos han entrenado con ellas o incluso las han lucido en carreras y hasta han subido al podio con ella. Enhorabuena a Teresa y Marta porque el estreno no ha podido ser mejor en la carrera solidaria del colegio Maestro Ávila.
Pronto haremos la presentación oficial de la camiseta y daremos la oportunidad para conseguirla a todo aquel que quiera lucirla con el grupo de iniciación a la carrera. No vamos a pedir más que no haya malos rollos, que disfrutemos juntos corriendo para entrenar, por placer, por hacer ejercicio o en pruebas oficiales en las que nos inscribiremos como `Alba de Tormes running´ e intentar que por lo menos una vez al año nos juntemos para hacer una comida de confraternización, que no todo va a ser sudar. Ni cuotas ni patrocinadores ni compromisos más allá de los anteriormente citados y que no sé si se les puede llamar siquiera así, se paga la camiseta y nada más. Gracias enormes y de corazón a todos los que formáis parte de este proyecto.
