Claves para dejar de procrastinar en el trabajo

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En ocasiones se confunde la procrastinación con la falta de tiempo, pero eso es sólo una excusa. Realmente, debajo de la procrastinación hay emociones, a las que no nos queremos enfrentar, y esa es la causa de que aplacemos una y otra vez esa tarea.

¿Sabías que procrastinamos para no enfrentarnos a las emociones que nos genera esa situación que aplazamos?

Nos escondemos detrás de un triángulo de Excusas (no tengo tiempo, he estado muy liado esta mañana, tengo un montón de cosas que hacer y no he podido…), Distracciones (es imprescindible que borre los correos ahora mismo, me ponga a organizar las carpetas, revise estos artículos…) e Incomodidades (muchas veces sentimos culpa y remordimiento al no hacer esa tarea que estamos aplazando). Este triángulo se repite ante situaciones parecidas, en las que diferentes tareas nos generan la misma emoción.

Cuando nos surge una situación que nos genera una Incomodidad utilizamos Excusas, como la falta de tiempo, para no realizar esa tarea que nos incomoda. Y entonces, ocupamos ese tiempo en hacer otras actividades, a menudo menos importantes (Distracciones), pero más agradables y que nos producen una satisfacción inmediata y nos mantienen ocupados, para así poder justificarnos con excusas sobre la razón de aplazar esa tarea.

Cuando procrastinas de manera habitual, comienza a tener consecuencias para ti y para tu empresa, si se produce en el entorno laboral. Además de los sentimientos de culpa y remordimiento, las tareas pendientes te generan un gran consumo de energía, te impiden conseguir los resultados que buscas y puede llegar a afectar a tu autoestima y estado de ánimo.

¿QUÉ PUEDES HACER PARA DEJAR DE PROCRASTINAR?

  1. Desayuna un sapo: Cuando aplazas una tarea durante todo el día no serás capaz de concentrarte al 100% en otras cuestiones. Por lo que lo recomendable es hacerlo a primera hora de la jornada, ponlo lo primero en la agenda, cuanto antes resuelvas esa situación antes podrás dedicarte a otras tareas, entonces si, al 100 % y sentirte liberado/a.
  2. Busca una tarea que te guste hacer y planifícala después de la que te incomoda. Será como darte un “premio” después de hacer algo que te cuesta, que te incomoda, pero obtendrás una recompensa si te enfrentas a ello.
  3. Aprende a distinguir lo IMPORTANTE de lo URGENTE, y céntrate en lo importante. Aprende a delegar de manera eficiente y a diferenciar entre las tareas que puedes agendar o delegar, las que puedes desechar y las que debes realizar en el momento.
  4. Aprende a decir NO (de manera asertiva). A decir no a clientes, proveedores, compañeros, colaboradores… a menudo nos “cargamos” de tareas que no tenemos por qué realizar, sólo por no saber decir que no o por pensar que perderemos a ese cliente si lo hacemos.

Si quieres saber más claves puedes leer mi artículo completo aquí.

Una vez que le hayas “puesto nombre” a lo que hay debajo de la procrastinación será más sencillo enfrentarte a ello y superarlo.

Autor

Coach ejecutivo, consultoría y formación. Especialista en motivación laboral y cultura empresarial en Negocios con Korazón.