- La Asociación de Empresarios de Hostelería de Salamanca y Provincia exige la aprobación de un plan de rescate nacional ya para el sector o el 79,43% % de sus pymes desaparecerá durante los próximos tres meses.
Un año después de la crisis del coronavirus, el ocio nocturno en Castilla y León sigue siendo el sector más golpeado por la pandemia y por el abandono del propio Gobierno con unas pérdidas que ascienden ya a los 191,43 millones de euros y una caída en la facturación cifrada en 1.246,56 millones de euros.
Después de 12 meses de cierre, por imperativo legal, y de acuerdo con los últimos datos del Estudio de Impacto del Coronavirus en el Ocio Nocturno y los Espectáculos, realizado junto con la patronal España de Noche, han cerrado ya un total de 305 locales en la comunidad; es decir, el 24,89% de los 1.225 que existían en marzo de 2020.
El mismo estudio señala que su capacidad de resistencia se encuentra al límite con un retroceso en la facturación del 84%. Ante esta asfixiante situación económica, si antes del verano no se reabren los locales, o se inyecta un plan de ayudas económicas directas al sector, el 79,43% de las pymes del sector terminará desapareciendo durante la primavera.
La Asociación de Empresarios de Hostelería y Provincia exige al ejecutivo central que tome las riendas e incluya en su próximo paquete de medidas económicas, que debería aprobarse en el próximo Consejo de Ministros, un plan de rescate específico, con inyección de liquidez directa, para salvar sus empresas, porque desde el Gobierno regional las ayudas necesarias no llegan.
La asociación insiste en denunciar el abandono del sector del ocio nocturno por parte de las administraciones. Además recalcan que por parte del Ministerio de Hacienda se vienen suspendiendo los aplazamientos del pago de impuestos, por la imposibilidad de conseguir nuevos avales, y los apremios y embargos se acumulan para las pymes sin ningún tipo de ingresos y a las que se les sigue reclamando puntualmente el pago de sus obligaciones fiscales y cotizaciones sociales.
Para los empresarios del ocio el principal problema de las ayudas son los criterios establecidos para poder beneficiarse de las mismas. Además de que las ayudas económicas son insuficientes y no cubren ni el 2% de las pérdidas de las empresas. Otro de los grandes problemas, es la lentitud en su tramitación, ya que el dinero tarda más de 4 meses en llegar a las empresas.
Ante esta situación tan dramática y tras el anuncio del Gobierno central de un nuevo plan de ayudas, desde el colectivo insisten en que “es el momento de exigir con la máxima contundencia un rescate específico para el único sector que tiene prohibida su actividad, contando con un toque de queda que se extiende como mínimo hasta el próximo 9 de mayo”. Una fecha, señalan desde el colectivo “en la que habrá culminado la práctica desaparición y eliminación de uno de los sectores claves en el tejido empresarial”.