Hoy os quería hablar de algo tan importante como es nuestra autoestima. Hace muy pocos días hemos empezado el año nuevo y haciendo recopilación de momentos, recuerdos, vivencias y un sinfín de historias inacabadas, me he dado cuenta de que en ocasiones omitimos algo tan significativo como es querernos a nosotros mismos y si no tenemos amor propio y empezamos a cuidar de nuestra persona.
¿Cómo nos van a querer los demás?
¿Cómo vamos a alcanzar nuestras metas?
Es una lección que debería ser obligatoria en esta vida tan ajetreada que vivimos y así seguramente aprenderíamos el verdadero valor de las cosas, evitando muchas situaciones innecesarias y dolorosas en nuestro camino.
Pienso que hay un sentimiento erróneo con respecto al significado de esta palabra, no se trata de ir siempre empoderados, con orgullo, porque eso tampoco sería bueno, ya que rozaría la frialdad de nuestra persona, corriendo el peligro de perder la humildad como individuos y eso no es correcto. Considero que tener buen corazón también aumenta nuestra dignidad, tenemos la fortuna de poder escuchar sus latidos que nos llenan de emociones. Por lo tanto, no equivoquemos términos, porque querernos a nosotros mismos no es sinónimo de no querer a nadie más. Simplemente, es creer en el valor de nuestro ser.
En los senderos de nuestro día a día, vamos a encontrar obstáculos y gente que bien porque nos envidian o, ya que realmente opinan que no podemos lograr sueños que ellos no desean, intentarán bajar nuestra autoestima al ras del suelo, no lo permitáis. Solo vuestra persona, puede decidir si sois capaces de conseguir vuestros anhelos o no.
Personalmente, soy alguien sencillo, pero considero que casi nada es imposible, y lucho por mis sueños, navegando a veces, contra corriente. Cuando alguien me dice: tú no puedes hacer esto, para mí es un reto y no me aminoro ante esa negatividad de la otra persona, todo lo contrario con su actitud logran ensalzar mi amor propio y aunque mi cuerpo no goza de la fuerza necesaria, mi fortaleza y mis ganas de vivir obtienen como resultado que mi autoestima sea muy alta.
Si nos observáramos unos a otros, nos daríamos cuenta de que somos como rosas con espinas, bellas en esencia, pero con astillas clavadas en el alma, que solo haciendo uso de la confianza en ti mismo podrás curar.
¿Es nuestra autoestima un libro que leer?
Sí, y lo escribo muy segura de lo que digo, nuestro interior es sabio; en silencio nos susurra que sigamos pasando las hojas de un libro aún sin escribir, el nuestro.
Es un tema que quería abordar justamente ahora, por algo tan sencillo como que estos días todos escuchamos una frase típica, año nuevo, vida nueva, pues estoy de acuerdo. Barrer de vuestra vida a aquellas personas tóxicas que en cierto modo no quieren veros crecer.
«Autoestima no es solo una palabra, es la fortaleza del ayer, del hoy y del mañana»