Hastío

- en Firmas
Ni golpes que duelan

Hoy, o estas semanas, es uno de esos días en los que el cansancio se apodera de mí y necesito sacar fuerzas de todos los rincones de mi cuerpo y de mi alma para salir adelante y obligarme a levantarme de la cama, ir a mi clase de fitboxing, salir a comer con mis aitas, escribir una memoria que nadie me ha pedido, pero que yo creo que es necesaria, sentarme a organizar el trabajo del día, contestar mensajes…

Hoy es uno de esos días en los que casi todo me da igual y miro hastiada lo que me rodea. Miro al cielo que está encima de mí y observo las nubes negras que se van aproximando sin tregua. Y no me refiero a la amenaza de lluvia que es tan necesaria, aunque llegue a destiempo.

Observo, apesadumbrada, con rabia, con cansancio extremo, como poco a poco se ha dejado paso a lo retrógrado, se ha olvidado la historia que nos permite evolucionar para no tratar de cometer los mismos errores. Están dejando pasar a quienes se oponen a la diferencia, cuando ellos mismos son los primeros diferentes, que se oponen al amor en todas sus expresiones, que quieren ocultar la violencia cuando no les ponen a ellos en el centro como auténticos mártires, que hacen alarde de ser pro vida, pero les da igual la vida del resto de humanos en realidad.

Siguen produciéndose actos homófobos, siguen ignorando lo que aporta la migración (tanto interna como externa, aunque sólo se refieren a un tipo) a nuestra sociedad, siguen asesinando a mujeres y les da igual, porque a ellos no les afectan y son cortos de miras, aparte de ciegos para aquello que les conviene, hablan de que vienen a quitarnos el pan, cuando ellos tiran pan a la calle porque les sobra, hablan de la diferencia, como si fuera algo malo.

Tienen un discurso mecánico con toques de entusiasmo y pinceladas de gritos incoherentes, pero que hacen tanto ruido que no permiten que llegue a nuestros oídos el argumento verdadero que es tan sutil que, si no escuchas atentamente, no te percatas de ello.

Como he leído en Twitter o en Instagram a una compañera de lucha, no hay que bajar la guardia, aunque nos pueda el cansancio. Hemos conseguido bastante, como para ahora perderlo.

Recomendación literaria: Frank, la increíble historia de una dictadura olvidada de Ximo Abadía.

Autor

Doctora en Derecho y Ciencias Sociales por la UNED, Licenciada en Derecho por la USAL, Máster en Derechos Humanos y Máster en Malos Tratos y Violencia de Género por la UNED. Técnica de proyectos en prevención y sensibilización en materia de igualdad, violencia de género y sexual.