La Aldehuela se queda sin sus árboles

- en Firmas

Chenche Martín Galeano, líder de Por Salamanca, exige explicaciones al Ayuntamiento por la tala masiva de árboles en uno de los principales pulmones verdes de la ciudad.

Hay decisiones municipales que no pueden despacharse con una nota de prensa fría ni con cuatro explicaciones de despacho. Lo que está sucediendo en la Ciudad Deportiva de La Aldehuela y en la ribera del Tormes merece una respuesta política de enorme calado.

Los vecinos de la zona están trasladando su indignación ante la magnitud de las talas que se están llevando a cabo. Hablamos de numerosos árboles de gran porte, ejemplares que llevan décadas formando parte del paisaje de Salamanca, con troncos de dimensiones extraordinarias y un aspecto exterior que, en muchos casos, no muestra signos evidentes de deterioro.

La intervención se extiende por distintos puntos de la Ciudad Deportiva: las inmediaciones del aparcamiento, las pistas deportivas, los vestuarios, las piscinas y el entorno del campo de fútbol. Y la preocupación de los vecinos es todavía mayor porque, según trasladan, los trabajos no parecen haber terminado.

El Ayuntamiento justifica estas actuaciones amparándose en un supuesto plan de gestión del riesgo, problemas de estabilidad, pudriciones internas y razones de seguridad. Pero la magnitud de lo que está ocurriendo exige explicaciones mucho más concretas que un comunicado institucional.

Chenche Martín Galeano, líder de Por Salamanca, considera que la seguridad no puede utilizarse como argumento general para justificar una intervención de estas dimensiones.

«Nadie está cuestionando que haya que retirar un árbol cuando existe un peligro real y acreditado. Lo que estamos defendiendo es que no se puede eliminar una cantidad tan importante de arbolado sin explicar individualmente por qué se tala cada ejemplar. La seguridad no puede convertirse en un cheque en blanco para acabar con nuestro patrimonio natural», señala.

LA ALDEHUELA NO ES UN SOLAR. ES UNO DE LOS GRANDES PULMONES VERDES DE SALAMANCA.

Y parece que algunos responsables municipales están olvidando lo que representa este espacio para nuestra ciudad.

La Aldehuela no es únicamente una instalación deportiva. Es también un entorno natural, un lugar de encuentro, paseo y convivencia, donde el arbolado forma parte esencial de su identidad.

Su concepción original, vinculada al proyecto del arquitecto Alejandro de la Sota, apostaba por integrar el deporte en un entorno arbolado. La naturaleza no era un obstáculo para las instalaciones deportivas: era parte de su razón de ser.

Sin embargo, llevamos años viendo cómo desaparecen ejemplares de gran porte de este entorno.

Ya hubo denuncias por talas anteriores en La Aldehuela. La pérdida de árboles en esta zona no empieza ahora. Y lo verdaderamente preocupante es que, actuación tras actuación, podemos terminar perdiendo buena parte de aquella masa verde que daba personalidad y valor ambiental a este espacio.

«Me preocupa que estemos asistiendo a una transformación silenciosa de La Aldehuela. Lo que nació como un espacio donde el deporte convivía con la naturaleza puede acabar convertido en un recinto cada vez más ocupado por instalaciones, aparcamientos y hormigón. No podemos permitir que los árboles sean siempre los sacrificados», advierte Chenche Martín Galeano.

Porque detrás de cada tala también hay una cuestión de modelo de ciudad. ¿Queremos conservar una gran zona deportiva rodeada de naturaleza o estamos caminando hacia un espacio cada vez más ocupado por instalaciones, aparcamientos, superficies duras y hormigón?

NO PODEMOS CAMBIAR ÁRBOLES DE DÉCADAS POR PROMESAS DE PLANTACIONES FUTURAS.

El Ayuntamiento anuncia que repondrá el doble de ejemplares. Pero esa explicación no resuelve el problema.

Un árbol adulto no se sustituye plantando dos árboles jóvenes. No se recuperan de inmediato décadas de crecimiento, sombra, biodiversidad, refugio para las aves, captura de CO₂ y regulación de la temperatura.

Tampoco se recupera de un día para otro el paisaje que los vecinos han disfrutado durante generaciones.

Queremos saber qué especies se van a plantar, dónde se ubicarán, cuándo se realizará la reposición y qué garantías existen de que sobrevivirán. Pero, sobre todo, queremos saber por qué se está eliminando tanto arbolado adulto y qué alternativas se han estudiado para conservarlo.

En palabras del líder de Por Salamanca:

«No se puede engañar a los ciudadanos con una operación matemática. Quitar árboles que llevan décadas creciendo y prometer que se plantarán otros dos por cada uno no significa compensar el daño ambiental. Un árbol adulto tiene un valor que no se recupera en dos, cinco ni diez años. Conservar lo que tenemos debería ser la primera obligación de cualquier Gobierno municipal».

Desde Por Salamanca consideramos que la gestión del patrimonio natural no puede hacerse de espaldas a los ciudadanos. Los vecinos tienen derecho a conocer las decisiones que afectan a los espacios verdes de su ciudad.

Por eso exigimos la publicación de los informes técnicos individualizados de cada árbol talado, las autorizaciones correspondientes, los criterios de intervención y el proyecto completo de recuperación ambiental de La Aldehuela.

También reclamamos que se explique qué planificación existe para el futuro de este espacio y qué garantías hay de que no se seguirá sacrificando arbolado en favor de nuevas superficies e infraestructuras.

Chenche Martín Galeano insiste en que esta cuestión no puede quedar reducida a una discusión técnica entre el Ayuntamiento y sus servicios municipales:

«La Aldehuela es de los salmantinos. No es propiedad del equipo de Gobierno ni puede transformarse sin explicaciones y sin tener en cuenta a quienes disfrutan de ella. Los ciudadanos tienen derecho a saber qué se está haciendo con uno de los espacios naturales más importantes de Salamanca».

SEÑOR ALCALDE, SALAMANCA NO NECESITA MÁS CEMENTO A COSTA DE SUS ÁRBOLES.

Desde Por Salamanca no vamos a normalizar que uno de los espacios verdes más importantes de nuestra ciudad vaya perdiendo progresivamente su identidad.

No queremos una Salamanca que presuma de sostenibilidad en los discursos institucionales mientras sus vecinos contemplan cómo desaparecen árboles que han tardado décadas en crecer.

No queremos que el progreso se mida por el número de instalaciones, aparcamientos o metros cuadrados de hormigón construidos, olvidando que la calidad de vida también depende de conservar la naturaleza que tenemos.

La Aldehuela pertenece a todos los salmantinos. No es patrimonio de ningún equipo de Gobierno ni un espacio disponible para transformar sin escuchar a quienes lo disfrutan.

«Le pedimos al alcalde que dé la cara, que publique los informes y que explique a los salmantinos qué futuro tiene La Aldehuela. No queremos explicaciones genéricas ni promesas para dentro de unos años. Queremos transparencia y respeto por nuestro patrimonio natural. Salamanca merece un Gobierno que proteja sus árboles, no que se limite a contabilizar cuántos plantará después de cortarlos», reclama Chenche Martín Galeano.

Desde Por Salamanca vamos a seguir defendiendo el patrimonio natural de nuestra ciudad y exigiendo las explicaciones que los vecinos merecen.

Porque los árboles no tienen voz en los despachos municipales, pero los ciudadanos sí tenemos derecho a defenderlos.

NO QUEREMOS UNA ALDEHUELA DE CEMENTO. QUEREMOS LA ALDEHUELA VERDE QUE SALAMANCA MERECE.

Y no vamos a permanecer callados mientras desaparece.