Reloj biológico

- en Firmas

Si tienes útero, estás abocada a ser madre impepinablemente.

Si tienes útero, tarde o temprano surgirá la pregunta de: ¿y para cuándo los hijos?

Si tienes útero, se te juzgará, criticará si dices que parece que se te desgarran las entrañas cuando la menstruación aparece.

Si tienes útero, se te juzgará, se te mirará raro, se te criticará con saña si, al tener descendencia, antepones tu carrera profesional a tu maternidad. Dejarás de ser super-woman y pasarás a ser una bruja arpía, un alma sin sentimientos que deja todo el peso del cuidado a su pareja (hombre o mujer).

Si tienes útero, el instinto maternal tiene que llamar a la puerta con insistencia hasta que decides abrirle y dejarle pasar. De este modo puede campar a sus anchas y hablarte, en susurros, mientras duermes, haciendo que sus ideas se vayan introduciendo en tu mente para convencerte de que la mejor opción es dejar que el reloj biológico suene con fuerza y dentro de ti crezca un nuevo ser.

Si tienes útero, el sexo no lo puedes disfrutar. No es decente sentir placer y decirlo.

Si tienes útero, el sexo sirve para la procreación y no puedes demostrar lo “viciosilla” que eres cuando sólo buscas disfrutar y sentir placer con tu pareja habitual o pasajera.

Mientras a nosotras se nos exige que deseemos la maternidad como fin último de nuestra existencia, a ellos ni se les menciona el hecho de ser padres. No hay una presión social tan grande que haga que se sientan forzados a disfrutar de la paternidad como fin único de su existencia.

Así que ya sabes, mujer, parece ser que, en este siglo XXI, seguimos estando abocadas a aumentar la población trayendo criaturas a este mundo que va a la deriva.

Recomendación literaria: Brujas de Mona Chollet y Niña, mujer, otras de Bernardine Evaristo.

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