Según la manera en que pienses podrás tener más o menos éxito

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Según la manera en que pienses podrás tener más o menos éxito

¿Crees que de la forma en que piensas no tiene importancia en tu vida? ¡Pues entonces estás muy equivocado! Porque de tu manera de pensar que se basa en un conjunto de creencias que tienes respecto a todo lo que te rodea, terminas dando forma a cómo le das sentido al mundo y a ti mismo. Cómo estás percibiendo a las personas que tienes más próximas, por ejemplo, en tu trabajo diario. No es solo lo que ellas son, sean compañeros o jefes, sino lo que para ti representan.

Pueden encajar más en tus creencias o no, o sea, que en base a todo ese conjunto de valores que tienes en tu cabeza y que es el que te guía en todos tus actos, estás poniendo una especie de filtro, sobre qué cosas apruebas o desapruebas, cuáles te gustan o te disgustan, etc.

Influye no solo en cómo piensas, sino cómo lo haces respecto a cosas, personas, hechos, etc. Y esta manera de pensar es la que condiciona tu comportamiento en cualquier situación dada. Significa que estarás más o menos atado a, por ejemplo, el inmovilismo y no salir de tu zona de confort, no experimentar cosas nuevas, porque piensas negativamente sobre una posible puesta en marcha de un nuevo negocio que te permita dejar la empresa. ¡Pues es una posibilidad! ¿No lo crees así? Aquí, el manojo de creencias que tienes, seguramente está dominado por ese convencimiento de que no debes atreverte a dar el paso porque no te sientes capaz de hacerlo.

Lo que pienses sobre todo lo demás, se suma a lo que crees sobre ti mismo, que termina impactando en tu éxito o fracaso.

¿Cómo influye la mentalidad en el éxito?

La verdad es que la mentalidad tiene mucho que ver con la perspectiva. Para que te quede claro: la perspectiva de tu vida. Nuestras creencias, actitudes y prejuicios fundamentales afectan naturalmente la forma en que procesamos la información y experimentamos (percibimos el entorno). Para que no te confundas: todo lo que te rodea, sean compañeros de trabajo, familiares, amigos o conocidos.

Tener una mentalidad optimista aumenta la probabilidad de formular una perspectiva ganadora y lograr el éxito a largo plazo.

¿Por qué la mentalidad importa en nuestro éxito?

Las mentalidades que construyen nuestra forma de actuar son importantes porque dan forma a la visión que tenemos del mundo, lo que puede restringir o expandir la forma en que nos involucramos en la vida. Los compromisos que adquirimos, sean laborales o personales. Y te aseguro, que nuestras mentalidades surgen de las experiencias que tenemos, más allá de que una experiencia en particular sea positiva o negativa, ya que se forma un filtro que limita lo que nuestra mente absorbe de las situaciones posteriores.

¿Qué es la mentalidad y cómo afecta el trabajo?

Si piensas que tu mentalidad no te afecta en el trabajo y sí en tu vida personal, también estás equivocado. Te afecta en cualquier ámbito de tu vida. Tu forma de pensar puede condicionar todo, desde cómo reaccionas a los comentarios hasta tu disposición para asumir nuevos proyectos e incluso, la manera en cómo tratas a tus compañeros, y en el caso de ser un propietario de empresa, la manera en que diriges y gestionas al personal.

¿Te preguntas por qué?

Pues veamos un ejemplo: suponiendo que seas una persona que tiene una mentalidad fija en la gestión de tus subordinados directos, es menos probable que pienses que son capaces de crecer y, por tanto, es menos probable que los desafíes.

Estás cerrado a darles el espacio que en realidad pueden ocupar, siendo más creativos y productivos. Pero tu mentalidad bloquea esta posibilidad y termina afectando a tu negocio. Tienes una mentalidad de propietario y crees casi que la gente es en cierto sentido propiedad tuya, cuando en realidad, gracias a la integración de ellos en tu negocio, con su trabajo y esfuerzo, te dan la libertad a que estés gestionando el negocio con éxito.

Pero te aseguro, que mucho más aún lograrías en este camino de éxito, cuando demuestres que tu mentalidad está abierta a los demás, que ves positivamente las iniciativas del personal y que no te preocupa de empoderarlos (darles más autonomía para que tomen decisiones), especialmente cuando tienen trato directo con tu clientela.

Por qué el dominio de la mentalidad es vital para tu éxito

Dejemos claro entonces que la manera en que piensas afecta directamente los resultados que produces, sea a nivel individual o producto del trabajo conjunto de los empleados que tienes. Porque tanto en tus acciones diarias individuales como de conjunto, por ejemplo, dirigiendo tu empresa, la mentalidad y ese conjunto de creencias que tienes es como una característica típica que sin darte cuenta estás mostrando a los demás, como si fuera tu tarjeta de presentación, porque condiciona la forma en que te conduces en la vida. O sea, tu comportamiento.

Lo que piensas constantemente tiene, por tanto, un impacto directo en ese comportarse y la forma de decir y hacer las cosas. No al revés, por supuesto, porque no de cómo te comportas modifica tu pensamiento. Éste siempre está primero en tus pasos y movimientos.

Por tanto, es importante acertar con este ingrediente fundamental. Y te aseguro que hay algo que marcará la diferencia entre tu éxito y tu fracaso: saber que tu mentalidad está preparada para ese éxito, pensar que puedes lograrlo y que vas a tener la capacidad de persuadir, impulsar y motivar al personal al cumplimiento de los objetivos que tienes fijados. Y, si te tomas en serio lograr el éxito en cualquier área de tu vida, debes aprender a dominar la tuya. A erradicar los tópicos y especialmente los malos hábitos, como, por ejemplo, considerar que por ser propietario de una empresa que durante años ha tenido éxito, no tienes por qué escuchar a los demás, lo que a lo mejor pueden aportar y mejorar determinados procesos que forman parte de la operativa diaria, porque piensas o que no son capaces, o que esos cambios solo dependen de tu visión del negocio.

Por todo esto vamos a tratar de definir ciertas maneras en las que debes observar un cambio que te conduzca con un alto grado de probabilidad a una zona de éxito en tu vida laboral y personal:

1º) ¿Estás seguro de que tu autoestima está en el nivel que debe de estar?

Querrás saber qué significa desarrollar una autoestima saludable. Bueno, en primer lugar, para lograr con éxito cualquier hazaña que valga la pena, una persona primero debe sentirse capaz de lograrla. No importa lo que piensen los demás. Tenemos el ejemplo del tenista más joven en ser el Nº1 de la Asociación de Tenistas Profesionales como es el español Carlos Alcaraz, que lo ha logrado con 19 años. ¿Te has preguntado qué tipo de mentalidad puede tener este joven deportista? Dos palabras la definen: mentalidad ganadora.

Pero tienes que saber también que la autoestima nace de un diálogo interno (ya lo hemos dicho en el serial de inteligencia emocional “El análisis sobre el test de inteligencia emocional” en 6 partes que puedes ver en https://noticiassalamanca.com/empresas/el-analisis-sobre-el-test-de-inteligencia-emocional-parte-vi/ ) en el que sepas comunicarte con tu voz interior. De esta manera, tu propio eco interior te estará diciendo cómo percibimos y evaluamos nuestras actividades, sean las ordinarias o aquellas que son excepcionales, pero en todo caso, hay una ponderación sobre la calidad de ese valor, más o menos positiva.

Si quieres decirlo, en otros términos, puedes hacerlo: más o menos negativa. Pero te aconsejo, que utilices el término positividad, como si fuera el botón del volumen del mando de tu televisión, que sientas que lo estás regulando. Entonces, esa voz interior y las creencias que subyacen conformando tu mentalidad, estarán más o menos preparadas para el éxito. Tienen (tus creencias), la capacidad para delimitar el campo de tu autoestima, en primer lugar, a lo que opinas de ti mismo, al valor que te das, a la confianza que te mereces para abordar las tareas del día o el Open de Estados Unidos. Es definitivamente la visión integral que tenemos de nosotros mismos la que se convierte, según gestionemos nuestros pensamientos y emociones, o en un factor limitante o en uno que sea liberador. Que te permita destacarte por lo que haces, dices y piensas.

Cuando la mentalidad que posees es una fuerte y positiva, es esencial para desarrollar una autoestima saludable. Es una herramienta importante que incide en nuestro auto-diálogo diario y refuerza nuestras creencias, actitudes y sentimientos más íntimos sobre nosotros mismos.

¿Alcanzas a ver la conexión de ambos factores?

Nos referimos a pensamientos positivos, creencias que no estén ancladas en el pasado y una actitud firme en cuidar tu autoestima. Se retroalimentan y puedes convertirte en una especie de “guarda de seguridad” de tu mente, sembrando semillas de positividad e inspiración en lugar de críticas y dudas.

2º) ¿Estás teniendo una perspectiva ganadora siempre o muy de vez en cuando?

De nada sirve que tu perspectiva sea ganadora un día y los 29 restantes del mes se derrumbe sin visos de recuperación. El pesimismo estará servido en tu actitud frente a las cosas y las personas. Lo que necesitas para emprender este camino de éxito es una perspectiva que te convenza a ti mismo que es ganadora, debes sentirla como tal, que eres capaz de persistir en el esfuerzo, contar con la tenacidad y el carácter para dar vuelta una situación que empezó siéndote adversa.

Cuando se trata del éxito, hay pocas cosas más valiosas que la perspectiva. La forma en que elegimos dar significado a los eventos y circunstancias tiene un efecto profundo en si vemos nuestro vaso medio lleno o medio vacío. Nada tiene más valor en nuestras vidas que el significado que nos damos a nosotros mismos, a nuestra vida.

La perspectiva significa la forma en que procesamos la información y experimentamos nuestra relación con personas, cosas y hechos, o sea, ese mundo en el que vivimos y compartimos con el resto. Tener una mentalidad optimista aumenta la probabilidad de formular una perspectiva ganadora y lograr el éxito a largo plazo.

3º) Persistir en el esfuerzo y la acción para lograr alcanzar las metas que nos fijemos

¿Qué es el impulso? Es la fuerza que le ponemos a nuestra acción. Por ejemplo, en el campo de la física, empujamos con fuerza una puerta que nos resulta un poco pesada. En el campo intangible del pensamiento y las emociones, es armarnos de una solvencia de pensamiento positivo y estados de ánimo que se correspondan, para llevar adelante nuestro trabajo o lo que tenemos que enfrentar (un reto, un problema, etc.) con capacidad y determinación.

El impulso viene presidido de la motivación, o sea, el elemento o causa que nos dice que hay que hacer, decir, o acometer determinada acción. El impulso es la determinación inquebrantable de lograr un objetivo importante. Incluye el proceso de desarrollar una visión para el éxito y comprometerse en un esfuerzo sostenido a lo largo del tiempo. Sin impulso, lograr la mayoría de los objetivos sería, en el mejor de los casos, difícil.

4º) La mentalidad como base para dirigir nuestras acciones

La mentalidad es fundamental para dirigir el enfoque y alentar el compromiso con un propósito superior, lo que nos permite incluso, desafiar el status quo y superar las zonas de comodidad.

Las personas con impulso están motivadas y se esfuerzan por lograr más. No pierden el tiempo quejándose de sus circunstancias, sino que trabajan con convicción para mejorarlas.

5º) Saber enfrentar la adversidad

Da igual el camino que elijas, porque por más preparado que estés, por más motivación y actitud positiva que tengas, siempre se presentan obstáculos que hay que sortear. De ahí la importancia que asume nuestra mentalidad, porque es una prueba de la determinación que tengamos (estar firmes y decididos a dar el paso de la decisión que tenemos que tomar). Es la manera en que mostramos a los demás el carácter, lo que caracteriza toda nuestra personalidad. Si somos más o menos templados, confiados y seguros en lo que decimos y hacemos.

Autor

Vicepresidente del FORO Ecofin y director de www.ecofin.es , CEO de www.demuestra.com, Presidente del Instituto Ecofin de Liderazgo, coordinador académico de la Red e Latam del grupo Media-TICS. Puedes enviarme comentarios y consultas a jzunni@telefonica.net
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