Un mundo bipolar: La casa de la pradera vs metaverso

- en Firmas

Cuando era pequeño (y también durante mi temprana adolescencia) había una concepción del mundo bipolar y existía una calma tensa, una calma ‘chicha’. Había dos mundos en uno. Por un lado estaba la fría Rusia, en aquella época parte de una Unión Soviética que se nos hacía ver como una cierta amenaza para la libertad que disfrutábamos en Occidente, que éramos los ‘buenos’, al son que marcaban los Estados Unidos como paradigma de la prosperidad, del “hombre hecho a sí mismo”, del ‘sueño’ americano.

Lo cierto es que mediados los ochenta ambos mundos comenzaron a acercarse y descubrimos que, al final, todos éramos seres humanos. Ni los del círculo soviético eran robots, ni los del círculo americano medíamos dos metros y éramos rubios y guapos. Y así se fueron fusionando los distintos países en una nueva forma de vida similar a la que antes habían disfrutado los occidentales, identificada con el capitalismo. Durante años se ha ido progresando siempre en positivo, asumiendo libertades y formas de vivir asociadas a la responsabilidad y a la mejora. Sin embargo, de un tiempo a esta parte se empieza a percibir de nuevo una separación. En este caso, más preocupante, pues no es de fronteras sino de personas, pero ya no es la lucha de clases de los siglos XIX y XX, ya no tiene nada que ver con modelos políticos antagónicos, sino que es una división entre personas y, ¿para qué nos vamos a engañar?, cada vez parece más irreconciliable.

Enfrascado en observar esta visión existencialista del ‘hacia dónde vamos’, el otro día leí una conversación en una red social sobre la ganadería intensiva y la extensiva al hilo de las declaraciones de un ministro en las que hacía una exposición pública de la primera de ellas que se puede interpretar de forma muy negativa para España.

Uno de los interlocutores lamentaba las declaraciones del ministro, entendiendo que perjudicaban gravemente la imagen del mercado de la carne español. Este mercado, el que gira en torno a la ganadería intensiva, mueve mucho dinero en exportación (las declaraciones circularon por toda Europa) y, por tanto, muchos puestos de trabajo de forma directa e indirecta. El otro interlocutor hablaba de la sostenibilidad de la ganadería extensiva basándolo en que cuando él era pequeño su familia tenía algún animal de granja y tres o cuatro cerdos con los que la familia disfrutaba todo el año de las excelencias de los garrapos. Lo que no dejaba claro es si él estaba dispuesto a criar esos tres o cuatro cerdos o ya lo estaba haciendo en esa especie de retroceso del ser humano al pasado que defiende una parte de la sociedad y que choca con lo que me he enterado que ahora recibe el nombre de ‘metaverso’. Este ‘palabro’ se refiere a una especie de realidad virtual en la que la otra parte de la sociedad aspira a vivir en un futuro aparente. Exactamente no crean que entendí mucho, pero me da que es algo así como que en vez de tener a tu novia al lado la paseas por ahí por la red como si fuera una situación real, solo que tú estás tranquilamente en tu casita sin que ella te diga que tienes que ir a conocer a tus padres o te coja la mano y ella está también tranquila en su casa o donde le apetezca. No me hagan mucho caso y si me equivoco, por favor, díganmelo. En la Wikipedia, que unas veces no y otras sí… “El metaverso o metauniverso (acrónimo de «meta» -más allá- y «universo») es un concepto que denota la siguiente generación de internet, que describe una experiencia inmersiva y multisensorial en el uso aplicado de diversos dispositivos y desarrollos tecnológicos en internet”.

Según escuché en los informativos, “las reuniones de trabajo y otras actividades” cotidianas se harían a través de este metaverso que ¿para qué les voy a engañar?, a mí me suena a una especie de ‘inframundo’, ese de las películas de ciencia ficción donde vampiros y licántropos se disputan la superioridad de sus respectivas razas. Lo cierto es que algo de ‘canguelo’ si me entra al pensar en ello.

Poco a poco, los de la ‘tierra media’ parece que nos vamos quedando sin sitio. Que está mal visto el ser persona de las que siempre se consideraron normales, la que madruga, la que trabaja, la que acierta y se equivoca, la que cree en la familia, la forma y saca adelante a sus hijos, la que sufre cuando le falta un ser querido… Pero este será el tema de otro artículo. Y es que siguiendo el consejo de uno de mis mentores, voy a empezar a recortar un poco los artículos, no siendo que alguien se sienta obligado a leer hasta el final y tarde más de cuatro minutos en deslizar el dedo por la pantalla de su móvil en busca de otro texto o de otro vídeo o de algún meme.

En definitiva, que mientras medio mundo quiere volver a vivir en La Casa de la Pradera, el otro medio parece estar subiéndose al ‘Halcón Milenario’ para arrasar con todo lo que le suene a tradicional dejando un abismo entre ambos caminos. Un mundo ‘bipolar’. Condenados a no entendernos parece que estamos.

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Equipo de redacción de NOTICIAS Salamanca. Tu diario online. Actualizado las 24 horas del día. Las últimas noticias y novedades de Salamanca y provincia.
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