El Cementerio de Salamanca, consagrado a San Carlos Borromeo ubicado en la huerta de Villa Sandín, ya era una zona apreciada en la Salamanca de 1657. Este terreno fue vendido, expropiado y regalado varias veces entre el clero y el Ayuntamiento, traspasándose las competencias a lo largo de los años, dependiendo de quién reinara. No es hasta 1878 cuando el municipio le entrega al Obispado todos los libros correspondientes a las propiedades.
La fachada del cementerio es de estilo neoclásico y fue ejecutada por José Secall en 1867. Está construida en piedra de Villamayor. La puerta principal es de rejería situad debajo de un arco de medio punto, al que le acompañan dos columnas dóricas, y decorada con jarrones en los extremos de la cornisa. En el friso de esta se podía leer: «Memento homo, quía pulvis es et in pulverem reverteris» . Un arco de medio punto aloja la campana que remata la puerta principal.
A partir de la entrada, encontramos un cementerio dividido por paseos en forma de cruz, en cuyos principios se dividía en cuatro campos: San Antonio, San Juan, del Estanque y de la Casa. Además en su interior se colocaron varios cruceros abandonados que adornaban la ciudad de Salamanca. A partir de 1920 recibe una nueva ampliación, donde se construyó la galería oeste de nichos y sus enterramientos subterráneos. Más tarde se construyeron las galerías de San Sebastián y San Pablo.
El Cementerio de Salamanca, con su larga trayectoria en la historia, nos regala varios monumentos sepulcrales dignos de mención, sobre todo aquellos que fueron construidos con la suntuosidad funeraria característica de mediados del siglo XIX.
Cabe destacar, como curiosidad, que la gran mayoría de estos espectaculares panteones pertenecían a mujeres, destacando especialmente el de doña Teresa Zúñiga y Cornejo, la célebre «Corneja» salmantina.
Hacia la década de los 20-30 del siglo XX, decae la construcción de este tipo de enterramientos mastodónticos y se sustituyen por lápidas sepulcrales que suelen incluir diferentes tipos de «ángeles de la muerte» o del silencio.
Cabe mencionar la zona dedicada a la memoria de las víctimas del franquismo, donde unas enormes placas de granito recuerdan la memoria de las víctimas de esa etapa de la historia española.
Dirección: Avenida Obispo Sancho de Castilla, s/n, 37006 Salamanca
Teléfono: 923 13 45 41





























