Santo Cristo de los Milagros
y dulce redentor mío,
humildemente postrado ante ti
adoro tu pasión y muerte dolorosa
y te doy gracias por haber sufrido por mi amor
los tormentos de la cruz;
y por ello, Señor, te suplico que nos socorras
en todas nuestras necesidades espirituales y temporales,
y nos ayudes a luchar valerosamente,
contra los enemigos de nuestra salvación,
y unidos todos en una misma fe
y en una misma caridad,
guardemos tus santos mandamientos,
conversemos integra nuestra fe
y logremos al fin en la gloria
alabarte y bendecirte por los siglos de los siglos.
Amén.