Eduardo Garbayo, COO de la plataforma de alquiler Spotahome, analiza el real decreto-ley recién anunciado por el Gobierno para tratar de contener la escalada de los precios del alquiler.
Este anuncio llega en un momento clave, con la «Gran Revisión de Alquileres de 2026», un desafío inminente que afectará a la economía y estabilidad de muchísimos hogares. Por ello, desde Spotahome y a través de la visión de su COO, os ofrecemos un análisis profundo sobre el impacto real de este nuevo decreto.
El decreto ley se centra en tres puntos, a continuación, te ofrecemos la valoración detallada de del experto sobre cada una de ellas:
- Sobre la bonificación fiscal del 100% en el IRPF
Esta es una medida que va en la dirección correcta al incentivar la estabilidad y premiar las buenas relaciones entre propietarios e inquilinos. Abre una vía para que los caseros prioricen mantener a un buen inquilino en lugar de arriesgarse a salir al mercado.
«La bonificación fiscal es, sin duda, la medida más acertada del decreto porque premia la estabilidad y la confianza mutua. Creemos que muchos caseros que tienen un buen inquilino, que paga puntualmente y cuida la vivienda, preferirán acogerse a ella antes que arriesgarse a buscar a alguien nuevo en un mercado incierto. Sin embargo, hay que ser realistas: en las zonas más tensionadas, la subida media de una renovación puede generar un ingreso anual mayor que el ahorro fiscal que supone esta deducción. Por tanto, aunque es un paso positivo, su efectividad para frenar las subidas de forma generalizada será limitada», afirma Garbayo.
- Sobre el control del alquiler por habitaciones y de temporada
Aquí reside la principal preocupación, ya que se corre el riesgo de reducir drásticamente la oferta para colectivos clave. Es fundamental diferenciar estas modalidades del alquiler turístico, pues responden a necesidades residenciales, no vacacionales. Los datos internos de Spotahome muestran que el 60% de quienes alquilan habitaciones son estudiantes y el 85% de los inquilinos de temporada son personas con movilidad laboral o académica (trabajadores desplazados, nómadas digitales, etc.).
Declaraciones de Eduardo: » El alquiler de temporada no es para turistas; es la solución habitacional para miles de profesionales desplazados, estudiantes de máster o personas en una transición vital como una reforma, cuidado por enfermedad o un divorcio. Regular este mercado de la misma forma que el turístico solo va a provocar una cosa: que miles de propietarios retiren sus pisos por la inseguridad jurídica, contrayendo la oferta drásticamente”.
- Conclusión sobre el impacto global
El decreto, en su conjunto, vuelve a centrarse en la regulación en lugar de en la creación de oferta, que es la raíz del problema de la vivienda en España.
«Este decreto vuelve a poner parches en lugar de atajar la raíz del problema. La crisis de la vivienda en España no se soluciona limitando las opciones existentes, sino creando nuevas. Mientras no haya un plan valiente y sostenido para fomentar la construcción de vivienda nueva en alquiler y, sobre todo, mientras no se ofrezca una seguridad jurídica real y ágil a los propietarios, cualquier medida regulatoria acabará, paradójicamente, perjudicando al inquilino al reducir el parque de viviendas disponibles», concluye Eduardo.