La presentación de Tomás Rufo en La Glorieta fue lo más destacado de una corrida que era la primera de la presente feria. Había ganas de ver al torero que tanta expectación había levantado con sus triunfos en plazas de categoría de la geografía española y la verdad es que no defraudó. Se vio a un Rufo a la altura de las figuras que tenía al lado, El Juli y Manzanares. El talaverano se llevó en el lote el toro más potable de un encierro que se antojó vacío. El tercero, de nombre “Guantanamero”, tuvo muy buena condición y Rufo supo aprovecharla en su beneficio. Resultó una faena que fue de menos a más en la que lo mejor llegó al final, cuando logró tandas con la mano diestra de bello trazo, algo que caló mucho en los tendidos. Cortó dos orejas que le sirvieron para puntuar más aún de cara a una temporada 2023 que se prevé sea bonita para él. Con su segundo no pudo hacer mucho por desclasada condición del de Garcigrande. Vio silenciada su labor.
Previamente, El Juli había hecho toda una hombría ante el que abrió plaza. Sigue siendo el rey, y así lo demostró. A base de mando y de firmeza logró extraer agua de un pozo vacío. El primero de Garcigrande, un toro que no embistió nunca por derecho, se lo puso difícil, pero el de Velilla firmó una faena de mucho tesón y el público premió su esfuerzo con una oreja. Con el cuarto, lo intentó, pero aun estando por encima de su oponente, no pudo tapar sus defectos. Fue ovacionado. La cuadrilla de Manzanares pasó un verdadero quinario delante de la cara del que hizo tercero de la tarde. Manso y geniudo, se comportó así durante toda la brega y no fue mucho mejor en la muleta, aunque Manzanares le echó mucha paciencia. De sobra se vio que por el izquierdo no tenía ni un muletazo y que además tuvo peligro. Saludó una ovación. Con el que hizo quinto, no tuvo opción de triunfo aunque lo intentase. De nuevo fue ovacionado.
Paula Zorita – Revista Lances de Pluma y pincel – 16 de septiembre de 2022