Entrevista a Pitingo: «Salamanca es una tierra a la que respeto muchísimo»

- en Cultura

Nacido en Ayamonte (Huelva), Pitingo se ha convertido en el único artista mundial en hacer ‘Soulería’, una combinación perfecta de soul, gospel y flamenco.

Admite tenerle mucho respeto a Salamanca, y en el concierto que dará el 11 de septiembre en el campo de fútbol Puente Ladrillo promete dejarse «el corazón y el alma en el escenario».

¿Qué es lo que define a Pitingo?

Lo que me define es mi forma diferente de hacer música, ni mejor ni peor; mis influencias… Como mestizo que soy, llevo el flamenco en la sangre. Luego también las músicas del mundo: afroamericana, africana, afrocubana, latina… e incluso el folklore latino, de todos los países, también me gusta mucho.

Según voy viajando, voy aprendiendo mucho más y voy incluyendo culturas diferentes a mi música, empapándome de esas tierras tan maravillosas que hay en el mundo y de esas culturas tan bonitas.

 ¿Cuál piensa que es el mayor éxito de su carrera?

Mi mayor éxito es mantenerme, seguir comiendo de lo que me gusta, que es la música. Ese es el éxito más importante para un artista.

Yo llevo ya 22 años en el mundo de la música y para mi ese es el verdadero éxito. Espero que sean muchos años más.

 ¿Cree que aún le quedan cosas por conseguir?

Sí, me quedan muchas cosas por conseguir y muchos sueños por cumplir. Pero hay que ser constantes, hay que perseguirlos. Y espero que se cumplan.

He cumplido muchos sueños a lo largo de mi carrera, y espero seguir cumpliéndolos y seguir subiendo peldaños poco a poco.

 Háblenos de su último disco, ‘Mestizo y fronterizo’

‘Mestizo y fronterizo’ es el título que me define a mi mismo. Yo soy mestizo, mi madre es gitana y mi padre no lo es; fronterizo porque nací en Ayamonte, frontera con Portugal, y me he criado allí en Huelva.

Este disco habla de la interculturalidad, del entendernos todo el mundo. En el escenario somos 18 personas y cada músico tiene una cultura diferente. Está el coro de gospel, que son gente africana, de Estados Unidos, afrocubanos, blancos, gitanos… Y eso es precioso, muy espectacular visual y musicalmente. Son unos fenómenos que animan muchísimo el espectáculo. Animo a todo el mundo a que venga a verlo.

¿Cómo ve la situación actual del sector musical?

El sector musical lleva bastante tiempo en crisis, sobre todo la industria. Lo que sí está en auge, a pesar de cómo están las cosas, son los directos. Eso es de lo que vivimos los artistas ahora mismo y yo estoy encantado porque me gusta el contacto con el público.

 Si pudiera cambiar algo de la industria musical, ¿qué sería?

Yo creo que los propios artistas vamos cambiándola poco a poco porque cada vez somos más los que tenemos el mando de nuestras propias carreras. Nos damos cuenta de muchas cosas. Y no digo que estén bien o mal, simplemente que a medida que vamos cumpliendo años, somos más dueños de ellas.

Nos damos cuenta de que tenemos que tener el control de nuestras carreras, de nuestros discos… Y con esto no digo que la gente de la industria no lo esté haciendo bien, pero al final los que cambiamos somos los artistas. La industria se va amoldando a los pasos que vamos dando. Y si no se amoldan, deben hacerlo.

 ¿Cómo se siente al saber que es el único artista capaz de unir el soul, el gospel y el flamenco?

Hombre pues para mi es un privilegio haber podido vivir todo eso porque lo viví desde muy pequeño. Empecé escuchando a Aretha Franklin, he cantando en coros de gospel, he cantando con muchos artistas de la música soul, con todos los artistas de flamenco… Entonces estoy muy contento de poder hacer una música diferente o única en el mundo. No soy ni mejor, ni peor. Pero sí quizás el único en mi especie.

¿Cómo sueles cuidarte la voz?

Durmiendo y descansando mucho, intentando no levantar la voz al hablar e intentando llevar una alimentación lo más equilibrada posible.

También es muy importante para la voz hacer ejercicio de vez en cuando. Pero sobre todo, intentando no hablar fuerte. Y eso es lo más importante.

Personal y profesionalmente, ¿cómo vivió los meses de confinamiento?

Los meses de confinamiento los viví bien y mal, como todo el mundo porque eran muchas noticias malas. Me invadió la pena y lo único que quería era ayudar. Y así lo hice. Participé en todos los proyectos musicales que hubo por internet tanto en Latinoamérica como en España para recaudar dinero para mascarillas, respiradores…

Lo único bueno, aunque no hay nada bueno en esta pandemia, fue que pasé mucho tiempo con mi familia. Hacía mucho que no pasaba tanto tiempo con ellos. Y me prometí a mi mismo que tenía que salir por la puerta intentando mejorar en algunos aspectos porque este virus nos ha enseñado a que no somos nada. Entonces, hay que disfrutar la vida, vivir el momento feliz y porque, como dice la canción, “sacando la cuenta en total, la vida es un sueño y todo se va”. Tenemos que disfrutar la vida todo lo que se pueda sin hacer daño a nadie.

 ¿Cómo afronta el concierto que dará en Salamanca el próximo 11 de septiembre?

Lo afronto con mucho respeto porque Salamanca es una tierra a la que respeto muchísimo. De gente maravillosa, con mucha afición al flamenco. De allí salió Farina, muchísimos cantaores a los que yo admiro y en mi casa hemos escuchado desde pequeños… y siempre me da mucho respeto ir a Salamanca. Entonces, estoy deseándolo.

Lo voy a afrontar con todo el cariño y el respeto del mundo, y dejándome el corazón y el alma en el escenario para toda la gente maravillosa de allí.

 ¿Tiene algún proyecto cercano?

Sí, tengo un proyecto que no puedo desvelar todavía.

Es un proyecto, quizás, de los más importantes de mi vida porque llevo persiguiéndolo mucho años. Y podré contároslo más adelante.